Esta semana, si no hay más imprevistos, una nave espacial saldrá de nuestro planeta y, por primera vez en más de medio siglo, llevará a cuatro astronautas directos hacia Luna. Será la primera vez desde los años 70 que los terrícolas se alejan tanto de su planeta madre y, aunque en este caso no aterrizarán sobre el satélite terrestre, su viaje lunar se perfila como histórico ya que podría sentar las bases de lo que algún día podrían ser las expediciones Artemis para crear una base lunar permanente. Es por eso que, ante el despegue de esta misión, la NASA ha contratado a una treintena de instituciones de todo el mundo para reforzar su red de seguimiento y monitorizar de forma más precisa los pasos de esta misión. Una de las encargadas de esta tarea será Integrasys, la única empresa española seleccionada para este proyecto. «España será clave para asegurar que los astronautas tengan un vuelo seguro«, comenta, entusiasmado, Álvaro Sánchez, CEO de la compañía.
«Haremos seguimiento en tiempo real del recorrido y de la trayectoria de la nave para garantizar que la misión avanza sin desviaciones»
El trabajo de esta empresa con sede en Madrid no consiste ni en construir cohetes ni en diseñar trajes espaciales sino en una tarea más silenciosa pero igual de importante. «Haremos seguimiento en tiempo real del recorrido y de la trayectoria de la nave para garantizar que la misión avanza de forma correcta y sin desviaciones. Este proceso es fundamental en todo tipo de misiones pero en este caso, sabiendo que hay tripulación a bordo, este trabajo resulta vital para asegurar el éxito de la misión y el bienestar de los astronautas», comenta Sánchez en una entrevista con EL PERIÓDICO desde el ‘Small Satellites & Services International Forum’ de Málaga (SSSIF).
Según explica el portavoz de Integrasys, los datos recopilados por su empresa desde España se enviarán directamente al centro de control de la misión, en Houston, y se sumarán al de otros observatorios repartidos por el mundo. «El seguimiento de la trayectoria será muy exhaustivo. En casos extremos, si detectamos algún tipo de desviación en la trayectoria de la nave, tendremos el debe de enviar avisos a la sala de control de la NASA alertando de peligros para la misión y eso podría trasladarse en órdenes para corregir el rumbo de Artemis», comenta el especialista, quien afirma que este trabajo proporciona un «sistema de alertas críticas» para asegurar que la misión mantenga su rumbo previsto y garantizar la seguridad de la tripulación.
Una de las antenas instaladas en la Universidad de Sevilla para hacer seguimiento de la misión Artemis a la Luna. / Integrasys
Dos antenas en Sevilla
Para esta misión, la empresa ha instalado dos antenas de banda S en la Universidad de Sevilla: una principal, de 2,4 metros de diámetro, y otra de repuesto, de 1,5 metros. Ambas están equipadas con receptores de muy bajo ruido diseñados para captar señales débiles provenientes de la nave incluso a cientos de miles de kilómetros de distancia, en su camino hacia la Luna. Según explica Sánchez, la información captada por estas antenas se integrará en un sofisticado software de procesamiento orbital capaz de calcular tanto la posición como la velocidad de la nave «con precisión milimétrica». Y todo eso se integrará con la información recopilada por otras instituciones del mundo para seguir paso por paso la aventura de Artemis hacia la Luna.
«Si detectamos un desvío, por leve que sea, avisaremos a los responsables de la misión para que puedan corregir el rumbo de la nave»
En total, la NASA ha asegurado al menos una treintena de puntos de control repartidos en todo el mundo para hacer seguimiento de la próxima misión Artemis. Esta red, afirman desde la agencia, permitirá cubrir todos los intervalos posibles en los que la nave será visible desde la Tierra ya que, por la misma geografía terrestre, es imposible que una sola antena pueda captar toda la complejidad del recorrido hacia la Luna. En Europa, además de las antenas sevillanas de Integrasys, también habrá puntos de seguimiento en Alemania, Noruega, Suiza, Italia, Francia y Reino Unido. «Cuantos más puntos de información haya, mejores datos podemos captar para asegurar el éxito de esta misión», sostiene con convicción Sánchez.
Sánchez afirma que este proyecto supone «una gran oportunidad» para poner en valor todo el sector espacial español
Solo en España, Integrasys dedicará a al menos una decena de personas al seguimiento de la misión lunar de Artemis. Además, también se prevé la colaboración de investigadores de la Universidad de Sevilla en el proyecto. «Para nosotros, se trata de un modelo de colaboración entre empresas y universidades y una oportunidad única para generar conocimiento de calidad de una iniciativa tan importante como es una misión a la Luna», comenta el fundador de Integrasys, , quien ve este proyecto como «una gran oportunidad para el sector espacial español» y demostrar la solvencia de empresas, como la suya, que ya pueden presumir de una larga trayectoria de éxitos espaciales. «El objetivo es que ahora todo esto permee y que permitan consolidar estas oportunidades en proyectos cada vez más ambiciosos», comenta.
Suscríbete para seguir leyendo














