Primero Mehdi, después Blazic y ahora Toril… Tres futbolistas repescados del mercado internacional, los dos primeros desde el paro y el tercero desde el fútbol de Costa Rica, donde yacía en el dique seco. No fueron los primeros objetivos de la dirección deportiva en el pasado verano, no tenían equipo y no eran los llamados a ser pilares de este Hércules, pero como reza el salmo, la piedra que desecharon los constructores es ahora la piedra angular.
Paco Peña y la secretaría técnica del club blanquiazul han sabido detectar estas oportunidades para firmar el que seguramente sea el mejor mercado internacional del Hércules en los últimos años. Todo es saber estar en el momento exacto, en el lugar exacto.
El fichaje de Mehdi Puch es quizás el ejemplo más claro de ello: un futbolista de Segunda División francesa se queda libre, y se da la coincidencia de que sus agentes son alicantinos y él veraneaba en la ciudad. Inmediatamente fue llevado a Fontcalent a probar… y tras todos los inconvenientes burocráticos que hubo detrás de su alta en el Hércules, Mehdi pudo debutar en enero para convertirse en el jugador diferencial en el penúltimo pase que necesitaba Beto Company.
El argelino es el hombre que cuando recibe un balón, lo convierte en una oportunidad, y su fútbol mejora a sus compañeros, encanta al entrenadro y regocija al Rico Pérez. Su ausencia en Sevilla facilitó, con toda certeza, la victoria del Betis Deportivo, y su regreso el pasado domingo ante el Marbella trajo de vuelta el sentido ofensivo y la precisión a las posesiones del Hércules.
El error del Colonia
El caso de Alessandro Blazic y su desembarco en Alicante como agente libre es fruto de la arrogancia de la dirección deportiva del Colonia, conjunto de la Bundesliga donde militó desde infantiles y en el que llegó a ser portero titular del filial en la pasada campaña. El ahora portero herculano, nacido en esa ciudad, quería renovar y alcanzar la categoría profesional en el club donde se formó.
Sin embargo, el director deportivo Thomas Kessler, exguardameta, no le ofreció un camino claro hacia el primer equipo. Algo incomprensible puesto que, el pasado verano, dos porteros, incluido el titular Jonas Urbig, abandonaron el Colonia.
El club alemán no dio oportunidad a Blazic, que era titular en el filial, ni siquiera cuando se marcharon dos porteros del primer equipo
Otra opción era renovar a Blazic y cederlo, sin embargo, en declaraciones del pasado verano recogidas por el portal come-on-fc, especializado en información del Colonia, Kessler sostuvo que «ningún club se entusiasmó con la oferta de Alessandro. Es algo que no puede evitar, pero tampoco se puede negar: el chico ni siquiera mide 1,80 metros». “Si me ofrecieran un portero de 1,78 metros, creo que ni siquiera miraría el video”, aseguró sin ningún pudor el director deportivo del conjunto alemán.
En esa tesitura, Blazic pasó el verano sin equipo y fue a parar en el Hércules en octubre, donde primero estuvo un mes haciendo pruebas hasta que, finalmente, el club se decidió a ficharlo a finales de noviembre. Eso sí, en aquel momento era impensable que este joven de 20 años desbancase al capitán Carlos Abad, de rendimiento regular y sobresaliente.
La oportunidad, no obstante, le llegó tras la baja por apendicitis del portero tinerfeño, y el canserbero descartado en Colonia demostró desde el primer momento que su agilidad, reflejos, inteligencia para achicar espacios y buena lectura del juego compensan de sobra los centímetros que le faltan. Blazic no ha tenido problemas para, jornada tras jornada, codearse entre los mejores porteros de la categoría con sus actuaciones.
La resurrección de Toril
Español, pero expatriado en el campeonato de Costa Rica desde hacía año y medio, Alberto Toril pasó sus últimos meses en el dique seco tras regresar de una lesión de rodilla y perder el favor del nuevo entrenador de su equipo en el país centroamericano, el Alajuelense. Su llegada a Alicante en los estertores del mercado de invierno causó una mezcla de ilusión y desconcierto.
Algunos veían claro que era necesario otro delantero para dar un cambio al binomio conformado por Slavy, que no funcionó, y Fran Sol, que no tiene el gol que se le presuponía a comienzos de curso. Otros se preocupaban por la sombra de su lesión de rodilla y por su estado físico al venir de un país tan lejano geográfica y futbolísticamente. Temían, en definitiva, que la llegada de Toril acabase siendo un fracaso como fue hace un año el fichaje de Yanis.
La falta de ritmo competitivo y tono muscular retrasó mes y medio el debut de Toril, hecho que agitó aún más la inquietud en la afición. Todo fue cosa de que el atacante mallorquín pisase el cesped y cambiase de golpe la situación. Necesitó menos de diez minutos para estrenarse de cara a puerta, y en veinte minutos más ya había sellado un doblete que dio la victoria al Hércules aquella noche contra el Murcia.
Desde ese día han pasado poco más de dos semanas y Toril ya suma en su casillero cuatro tantos y una asistencia. Nadie le esperaba en septiembre, ni a él ni a Mehdi ni a Blazic, y hoy son tres imprescindibles para las opciones de ascenso del Hércules.













