Sueño, estrés, recuperación, carga de entrenamiento o autonomía extrema: los wearables quieren ser mucho más que relojes deportivos. Jesús Carrero, Director General de Zepp Health EMEA, explica en esta entrevista cómo Amazfit quiere aprovechar ese cambio para convertirse en un aliado de salud diaria y competir en uno de los mercados más exigentes del mundo.
Pregunta: Los wearables han pasado de ser dispositivos para deportistas a herramientas de salud diaria. ¿Qué papel quiere jugar Amazfit en esa transición hacia el bienestar integral del usuario?
Respuesta: En Amazfit queremos ser un socio real en la vida diaria del usuario, no solo cuando entrena. Creemos que el wearable ha dejado de ser una herramienta centrada exclusivamente en el rendimiento deportivo para convertirse en una plataforma de bienestar integral, capaz de acompañar a la persona durante todo el día: mientras duerme, trabaja, se mueve, descansa o entrena.
Nuestro papel en esa transición es hacer que el acceso a métricas avanzadas de salud y fitness sea más útil, comprensible y accesible. Hablamos de sueño, recuperación, frecuencia cardíaca, estrés, actividad diaria o preparación física, pero siempre con un objetivo claro: ayudar al usuario a tomar mejores decisiones para cuidarse, rendir mejor y mantener un equilibrio saludable en su día a día.
P: Europa es uno de los mercados más competitivos en tecnología deportiva. ¿Cuál es la estrategia de Amazfit para diferenciarse frente a marcas muy consolidadas como Apple, Garmin o Samsung?
R: Europa es un mercado muy maduro, con usuarios cada vez más informados y exigentes, por lo que nuestra estrategia pasa por ofrecer una propuesta de valor muy clara. En Amazfit combinamos innovación, fiabilidad, diseño, autonomía y una experiencia muy centrada en el deporte y la salud. Una parte clave de nuestro desarrollo de producto es que trabajamos estrechamente con atletas profesionales de diferentes disciplinas, que participan activamente en el desarrollo y validación de nuestros dispositivos. Colaboramos con deportistas como Jasmine Paolini, Yeman Crippa, Amanal Petros, Jost Kobusch o Bea González, entre otros, cuyos entrenamientos y necesidades reales ayudan a definir cómo deben evolucionar nuestros relojes deportivos.
Además, Amazfit es partner oficial de HYROX, el deporte de fitness que más rápido está creciendo a nivel global. Esta colaboración, junto con el trabajo con atletas de la comunidad HYROX, nos permite entender mejor cómo entrenan los deportistas híbridos y qué tipo de métricas, autonomía o herramientas necesitan para rendir al máximo. Todo ese aprendizaje se traslada directamente al desarrollo de nuestros dispositivos. En última instancia, nuestro objetivo es que los relojes no solo midan la actividad, sino que reflejen las necesidades reales de los atletas y de las personas que entrenan cada día.
Jesús Carrero, durante el evento en Múnich / AMAZFIT
El usuario recibe cada vez más datos: sueño, recuperación, estrés, VO₂ max… ¿El reto ahora está en generar más métricas o en ayudar al usuario a interpretarlas mejor?
Hoy el gran reto ya no es únicamente medir más, sino interpretar mejor. Los usuarios no necesitan una acumulación infinita de datos; necesitan contexto, orientación y una lectura clara de lo que esos datos significan para su salud y su rendimiento. En Amazfit creemos que el valor real está en transformar la métrica en una recomendación útil. Saber cómo has dormido está bien, pero entender cómo ese descanso puede afectar a tu recuperación, a tu carga de entrenamiento o a tu nivel de energía del día siguiente es mucho más relevante. Por eso estamos muy enfocados en que la tecnología no se quede en el dato bruto, sino que ayude al usuario a interpretar tendencias, detectar señales y tomar decisiones más inteligentes y personalizadas.
La inteligencia artificial está entrando con fuerza en el deporte. ¿Cómo cree que cambiará la forma de entrenar o cuidar la salud en los próximos años gracias a los wearables?
La inteligencia artificial va a hacer que los wearables sean cada vez más personales, predictivos y útiles. En los próximos años veremos dispositivos capaces no solo de registrar lo que ha pasado, sino de anticipar necesidades, adaptar recomendaciones y ofrecer una orientación mucho más contextual. Eso significa planes de entrenamiento más dinámicos, sugerencias de recuperación ajustadas al estado real del usuario y una comprensión más completa de cómo interactúan variables como el descanso, la carga de entrenamiento, el estrés o la fatiga. Desde nuestra perspectiva, la IA no sustituirá el criterio humano, sino que lo reforzará. El objetivo es que la tecnología ayude a entrenar mejor, recuperarse mejor y cuidar la salud de forma más personalizada.
Amazfit acaba de lanzar el T-Rex Ultra 2, un reloj muy orientado al outdoor y al deporte extremo. ¿Qué necesidad detectaron en el mercado para desarrollar este modelo?
Detectamos una demanda clara entre los usuarios que practican outdoor, trail, montaña o deportes de larga duración y que necesitan un reloj extremadamente fiable en condiciones exigentes.
El T-Rex Ultra 2 nace para responder a ese perfil de usuario que busca autonomía prolongada, navegación precisa, materiales resistentes y funciones específicas para entornos complejos.
En actividades como el alpinismo, el trail o las expediciones, la confianza en el dispositivo es fundamental. El usuario necesita saber que su reloj seguirá funcionando en condiciones extremas y que puede confiar en él para orientarse, medir su esfuerzo o gestionar su energía durante la actividad.

Jesús Carrero, junto a Jost Kobusch, en el evento de Múnich / AMAZFIT
El T-Rex Ultra 2 apuesta por autonomía extrema, navegación avanzada y materiales como el titanio. ¿Es una señal de que el futuro de los wearables pasa por dispositivos cada vez más especializados para deportes concretos?
Creemos que el mercado avanza hacia una mayor especialización, porque las necesidades de un corredor urbano, un triatleta o un montañero no son exactamente las mismas. Sin embargo, también creemos que esa especialización debe convivir con la versatilidad. El usuario quiere dispositivos que se adapten a su disciplina deportiva, pero que al mismo tiempo puedan acompañarle en su vida diaria.
En el caso del T-Rex Ultra 2, la autonomía, la navegación avanzada o los materiales premium responden a las exigencias del outdoor y la aventura, pero siguen formando parte de una experiencia más amplia centrada en la salud, el entrenamiento y el uso cotidiano.
España tiene una cultura deportiva muy fuerte, con cada vez más corredores, ciclistas o aficionados al trail. ¿Cómo está evolucionando la adopción de wearables en este mercado?
España es un mercado muy interesante porque combina una fuerte cultura deportiva con una creciente adopción tecnológica. Cada vez vemos más personas que utilizan wearables no solo para registrar actividad, sino para entender mejor su entrenamiento, su recuperación o su estado físico general. Disciplinas como el running, el trail, el ciclismo o el fitness funcional están creciendo mucho, y los usuarios buscan cada vez más métricas que les ayuden a entrenar de forma más eficiente. En este contexto, los wearables se están convirtiendo en herramientas clave para acompañar ese estilo de vida activo y para ayudar a las personas a comprender mejor cómo responde su cuerpo al entrenamiento.
Si miramos cinco años hacia adelante, ¿cómo imagina el reloj deportivo del futuro y qué papel tendrá en la relación entre tecnología, salud y rendimiento?
El reloj deportivo del futuro será mucho más que un dispositivo que registra actividad. Será un compañero inteligente capaz de integrar salud, rendimiento, recuperación y estilo de vida en una experiencia mucho más personalizada. Veremos wearables más precisos, con mayor capacidad de interpretación de datos y con sistemas cada vez más inteligentes que ayudarán al usuario a tomar mejores decisiones sobre su entrenamiento, su descanso y su bienestar. En ese sentido, la tecnología no estará solo para medir lo que hacemos, sino para ayudarnos a entrenar mejor, prevenir lesiones y mantener un equilibrio saludable entre rendimiento y bienestar. Ese es precisamente el tipo de futuro que queremos construir en Amazfit.











