Palma ha dado comienzo este sábado a la temporada de baño en sus playas urbanas, y lo ha hecho en precario y con importantes deficiencias en los servicios que “ponen en entredicho la gestión municipal”, según ha denunciado el colectivo de socorristas. La apertura se ha producido sin primeros auxilios médicos, servicios de baño adaptado ni las habituales carpas de accesibilidad para personas con movilidad reducida, así como sin pasarelas de acceso, baños, duchas ni las líneas de boyas que delimitan la zona de baño seguro para los usuarios de los arenales, principalmente en Ciutat Jardí, Cala Estancia y Cala Major.
“La excusa municipal para justificar estas carencias es el retraso en la concesión del servicio de hamacas, adjudicatario que habitualmente se ocupa de la instalación de estas infraestructuras tan necesarias. Con este pretexto, el Ayuntamiento de Palma no ha previsto una solución temporal”, explica Julián Delgado, representante del comité de empresa de los socorristas.
“Estas carencias —añade Delgado— también nos impiden realizar nuestras habituales rondas de vigilancia por los arenales, ya que los turnos se distribuyen entre las torres de vigilancia, los servicios de primeros auxilios y las carpas de accesibilidad, donde se guarda todo el material de playa para que las personas con movilidad reducida puedan bañarse con seguridad. Ahora no tenemos ni siquiera espacios de sombra”, denuncia.
“Por este motivo, denunciamos que estas carencias, provocadas por la falta de previsión municipal, no solo suponen una caída de la calidad del servicio, sino también una clara discriminación y una vulneración de los derechos fundamentales de las personas con movilidad reducida”, subraya Julián Delgado.
En un comunicado, la plantilla de socorristas denuncia que la apertura de la temporada de playas de este sábado, “lejos de ofrecer un servicio completo y seguro, ha estado marcada por la falta de planificación, dejando al descubierto carencias que afectan tanto a la seguridad como a la accesibilidad”.
Los arenales han carecido “de servicios esenciales como baños públicos operativos, puestos de primeros auxilios o módulos adaptados para personas con movilidad reducida, una situación que ha generado preocupación, especialmente entre los colectivos más vulnerables, que ven limitado su acceso al litoral en igualdad de condiciones. La falta de infraestructuras accesibles, como pasarelas hasta la orilla, zonas de sombra o sillas anfibias, supone además un posible incumplimiento de la normativa vigente en materia de igualdad y accesibilidad”, ha subrayado el colectivo.
Dos socorristas en la Platja de Palma. / D.M.
Los socorristas ven reducido su horario
También denuncian los socorristas “la polémica en torno a los horarios de socorrismo, que han sido reducidos en algunos meses. Estos recortes —consideran— pueden comprometer la seguridad en playas urbanas de Palma, donde la afluencia de bañistas es elevada. De hecho, ya se había alertado de los riesgos de iniciar el servicio más tarde, tras registrarse incidentes en temporadas anteriores”.
Y concluyen: “En un contexto en el que Palma se prepara para recibir a miles de visitantes, el arranque de la temporada deja una imagen preocupante y plantea la necesidad urgente de corregir las deficiencias para garantizar un servicio acorde a la importancia de su litoral”.
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