El Atlético de Madrid va con todo a la guerra para intentar retener a Julián Álvarez. El club colchonero ofrecerá una ampliación y renovación al alza al delantero argentino para evitar que caiga en tentaciones ante el gran número de equipos que se han interesado por ficharle, entre ellos el Barça. Julián tiene contrato hasta el 2030 y los colchoneros van a mover ficha para convencer al futbolista y convertirle, junto a Oblak, en el mejor pagado de la plantilla. La partida final por el futuro del goleador ha comenzado.
El diario ‘Marca’ revela que el Atlético no tiene intención alguna de vender a Julián Álvarez y solo podría cambiar de opinión en el caso de que el futbolista expresase claramente su deseo de abandonar la nave. Para evitar este conflicto, los colchoneros ultiman una propuesta por la que el delantero pasaría de cobrar de siete a diez millones de euros por temporada elevándole a la máxima escala salarial del equipo. Y ampliándole uno o dos años su contrato para dejarle claro que la apuesta es a largo plazo.
En el Atlético son conscientes de que su entorno ha ido escuchando el interés de algunos equipos como el Barça, pero también en la Premier League. El Arsenal es quien más se ha movido para intentar ficharle el próximo verano y tienen músculo suficiente para presentar una propuesta altamente convincente tanto para el jugador como para el Atlético.
Los nuevos propietarios del Atlético, el fondo de inversión americano Apollo, no desean comenzar su andadura ante la afición y los mercados perdiendo su pieza más codiciada de la plantilla y por eso van a realizar un esfuerzo económico importante dejando claro el mensaje de que van a ir muy fuertes con este proyecto.
Es evidente que la última palabra la va a tener el propio futbolista, quien en sus últimas declaraciones se ha mostrado algo ambiguo en su futuro. Julián nunca ha escondido su simpatía por el Barça, pero también sabe que el Atlético apostó fuerte por él para sacarle del Manchester City. Tiene una cláusula de 500 millones de euros y la única manera de abrir una negociación pasaría porque comunicara al Atlético que desea marcharse. Su entorno ha dejado entrever que es así en reuniones confidenciales, pero públicamente no se ha dado ese paso. Y en el Barça le tienen como candidato número uno siempre que su salida sea factible y el precio no supere los 80 millones de euros.














