Último giro de guion en la izquierda andaluza, con nulos resultados. El rechazo a pactar que ha venido manteniendo la dirección nacional de Podemos ha generado tensiones en la federación andaluza del partido, donde distintas voces piden acuerdos para los comicios del 17 de mayo. Después de un año de llamamientos de IU por revalidar la coalición Por Andalucía, los movimientos han llegado en los últimos días, donde Podemos ha trasladado a IU su disposición a negociar con la exigencia previa de excluir a Sumar de la candidatura y dejar atrás la coalición Por Andalucía, sellada en 2022.
Así lo confirman a EL PERIÓDICO voces de ambas formaciones, que confirman que el contacto se produjo la semana pasada y partió del partido morado, en un encuentro promovido por el concejal mañagueño Nico Sguiglia, miembro de la ejecutiva nacional de Podemos y próximo al candidato morado Juan Antonio Delgado y otros miembros de la dirección. Se trató de una única aproximación que a día de hoy no tiene visos de continuidad. Tal como publicó este medio, ambas partes confirman sin embargo las serias dificultades para llegar a acuerdos a poco más de un mes y medio de que se abran las urnas.
A nivel oficial, tanto IU como Podemos evitan pronunciarse sobre estos contactos, que no llegaron a buen puerto. «No vamos a confirmar ni desmentir«, señalan desde Podemos Andalucía, donde advierten a que «hace falta discreción si se quiere algún tipo de acuerdo». Desde la federación andaluza de IU también evitan hacer comentario alguno sobre este asunto. «No vamos a entrar ahí«. Ninguna de las partes desmiente este episodio.
La propuesta presentada a IU, según trasladan voces próxmias a estos contactos, consistió en excluir al partido de Yolanda Díaz y dejar atrás la coalición Por Andalucía, que el partido de Antonio Maíllo ya relanzó y registró hace meses. Dirigentes de Podemos Andalucía justifican esta petición en que «Sumar no existe en Andalucía». Este mismo martes, la secretaria general del partido, Ione Belarra, volvió a apostar por el modelo de Extremadura como el «modelo Podemos».
Aquella candidatura, Por Extremadura, llevaba varias legislaturas en funcionamiento y estaba integrada por IU y Podemos, sin Sumar, que renunció a presentarse al no estar implantado en el territorio. La candidata Irene de Miguel presionó a la dirección del partido por revalidarla, pese a las reticencias de la cúpula morada, que terminó aceptando esta coalición ante el riesgo de escisión por parte de la líder extremeña.
El resultado premió la unidad y logró crecer ostensiblemente en el parlamento extremeño. En su momento, Podemos evitó celebrar los resultados, pero a día de hoy abogan por este modelo para reclamar públicamente la exclusión de Sumar.
En el partido de Maíllo recuerdan que llevan meses trabajando en la precampaña andaluza y defienden que el acuerdo con Podemos «es tan fácil como que no se vayan de Por Andalucía». La coalición que a día de hoy sigue vigente en el Parlamento de Andalucía, donde los morados tienen tres de los cinco diputados. Recuerdan que la candidatura lleva en meses con actos de precampaña y tienden la mano a los morados para revalidar la coalición.
La propuesta planteada por los morados también es considerada una «oferta trampa» por algunos sectores críticos de Podemos Andalucía, que abogan por mantener la actual coalición y consideran inviable plantear una propuesta de estas características una vez anunciada ya la fecha electoral.
La convocatoria del presidente andaluz, apuntan, cogió «a desmano» a la dirección morada, porque «querían dilatar la falsa negociación» con lo que consideran un «falso acercamiento». Achacan esta oferta de última hora en un intento de aplacar los ánimos internos para «construir relato» y sacudirse la responsabilidad de no haber buscado el entendimiento en Andalucía durante el último año.
En los últimos meses distintos miembros de Podemos Andalucía se han pronunciado abiertamente a favor de revalidar la alianza con IU, contraviniendo la posición de la dirección nacional. El dirigente andaluz Diego Cañamero, miembro de la dirección del partido, lanzó un manifiesto en agosto que respaldó la coordinadora de la federación andaluza del partido, Raquel Martínez. El diputado de Podemos José Manuel García Jurado defendió abiertamente los pactos, y anunció que no volvería a ir en listas tras la hoja de ruta en solitario emprendida por la dirección nacional.
En primavera del año pasado Izquierda Unida abrió negociaciones para revalidar la coalición Por Andalucía y citó a todas las formaciones a mantener reuniones para mantener las alianzas. Fijó el verano como plazo para sellar acuerdos, con el objetivo de trabajar en la precampaña y asentar la marca electoral. Por entonces la dirección de Podemos rechazó sistemáticamente estos ofrecimientos, y exigieron la salida de Izquierda Unida del «Gobierno de la guerra» y su ruptura con Sumar como condición previa para sellar alianzas.
El pasado noviembre Podemos lanzó a su propio candidato, Juan Antonio Delgado, un cuadro alineado con la cúpula estatal que mantiene línea directa con las exministras Ione Belarra e Irene Montero. Las dirigentes se han esforzado en las últimas semanas por arropar públicamente al candidato acudiendo a distintos actos en Andalucía.
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