La crisis deportiva del Dreamland Gran Canaria analizada por tres expresidentes claretianos. Confían sin fisuras en la salvación del equipo a pesar de la situación actual en la Liga Endesa, con una sola victoria de margen sobre el pozo del descenso a la Primera FEB. Miguelo Betancor, Joaquín Costa y Pepe Moriana tienen claro que, ahora más que nunca, hay que arropar al equipo, que la plantilla sienta el apoyo incondicional de todo el entorno y depurar responsabilidades al final de la presente campaña; y ese ejercicio debe de comenzar por el análisis y la autocrítica desde dentro de la propia entidad para explicar, sobre todo a los aficionados, los motivos que han llevado a vivir una crisis deportiva sin precedentes hasta el momento en la historia moderna de la institución.
Miguelo Betancor dirigió a la entidad amarilla entre 2015 y 2017; deportivamente, durante su presidencia el Granca llegaba en 2016 a la final de la Copa del Rey, en la que se caía dando la cara frente al todopoderoso Real Madrid. Desde su experiencia, no solo en el club sino como árbitro internacional durante décadas, «ante toda crisis que haya de nivel deportivo, personal o profesional, lo más importante es tener claro cómo salir de ella». «A los amantes del baloncesto y a los que son socios del Gran Canaria que van a disfrutar del baloncesto, de tantas glorias y de momentos difíciles, en estos momentos es importante que entre todos unamos fuerzas, porque de esto hay que salir», apuntó.
Unir fuerzas
«Los comentarios y lo que se lee y escucha en los medios de comunicación evidencian que estamos en un momento crítico en todos los sentidos, tanto deportivo, porque tienes que ganar, como de imagen, porque no es la que al club le gustaría dar, como ha hecho durante mucho tiempo. Por eso, creo que lo que hay que hacer es unir fuerzas partiendo de ustedes -la prensa-, que lógicamente tienen que opinar de todo aquello que sucede durante un partido, porque es su función, independientemente de que le pueda o no gustar a los jugadores, entrenadores…. Los aficionados deben reconocer que se está atravesando un momento difícil y que ahora lo que hay que hacer es poner toda la energía positiva para ayudar que el balón entre», explica Betancor.
«En cualquier actividad de la vida pasamos crisis y se solucionan entre todos, es el momento de generar la unión necesaria para salir de esta situación en las 11 jornadas que quedan, porque la clave radica en intentar no llegar a las posiciones de abajo, porque hay que ser realistas, los números no engañan, estás a una -derrota-, por ahora depende del Granca no llegar abajo, porque en el momento en el que te iguales a los de abajo, ya no dependerás de ti mismo, sino de los otros», puntualizaba el que fuera presidente amarillo.
Coherencia y autocrítica
Miguelo Betancor apela a la coherencia: «Con dos rivales directos -San Pablo Burgos y Casademont Zaragoza- vas a jugar en casa, por eso es el momento de estar unidos y cuando se termine la temporada, como en cualquier otra organización, será el momento de estudiar abiertamente porque se ha llegado a esta situación y lógicamente debe de haber una autocrítica y tener un nivel de escucha activa y sin miedo, no de las redes sociales, sino de escuchar directamente la opinión tanto de los medios de comunicación y la afición como de los trabajadores del club, los gestores y propietarios de la entidad».
«Hacer una mala temporada es algo habitual en el deporte, aunque el objetivo es que cada cada campaña el equipo vaya mejorando, pero todos pasan por crisis y a todos les interesa que el Granca siga compitiendo en la Liga ACB, por eso es un trabajo de equipo, entre todos hay que ayudar a los jugadores a meter las canastas».
«No es el momento de cambiar de entrenador»
Betancor avala la decisión de mantener al técnico Jaka Lakovic en el cargo: «No es el momento de cambiar de entrenador, no ahora, sino desde que empezó la crisis. Está claro que su temporada no está siendo buena, pero ha hecho un buen trabajo de aquí para atrás y malo no es. El que viva ahora un momento difícil no quiere decir que sea un mal entrenador».
Por su parte, Joaquín Costa, quien ostentó la presidencia del club entre 2011 y 2015 antes de ser reemplazado en el cargo por el propio Miguelo Betancor, destaca su «total confianza en Sitapha Savané». «Tenemos que tener paciencia en estos momentos, confiar tanto en el entrenador como en los jugadores, a los que debemos de darles nuestro total apoyo», explica. «Lo de tener un mal año suele pasar y en este caso le ha tocado al Granca pasarla», remata el expresidente.
Confianza plena
Costa no tiene ninguna duda sobre la salvación del equipo: «Estoy tranquilo al cien por cien, ni se me pasa por la cabeza descender, está claro que ha sido un año en el que las cosas no están saliendo bien, que es algo que los responsables tendrán que analizar en su momento, pero el equipo tiene potencial y ahora es cuando se le tiene que apoyar más».
Joaquín Costa, que con él en la presidencia el Gran Canaria alcanzó una final de la Eurocup -en el curso 2014-15 y que se perdió ante el Khimki ruso, considera que una vez que pase toda esta situación, «que es comprometida y genera incertidumbre porque no estamos acostumbrados a ellos en los últimos años», se hace necesario un análisis y depurar responsabilidades por lo que ha pasado, «qué es lo que ha fallado, como se hace en cualquier empresa y en cualquier club deportivo».
Un mandato sin despedir a ningún entrenador
Tampoco tiene dudas Costa sobre la decisión adoptada por la dirección deportiva de mantener en el banquillo al actual entrenador, Jaka Lakovic: «No tengo ninguna duda sobre su figura, tengo que recordar que en mi etapa como presidente nunca cambié de entrenador, salvo en el momento en el que terminó el contrato de Pedro Martínez y pudimos fichar a Aíto García Reneses, a quien decidimos fichar porque iba a ser importante para que el club progresase. Al técnico no hay que cambiarlo nunca, salvo que veas que estás en una situación en la que se vea que ha perdido totalmente el control del equipo, que tiene algún tipo de problema físico o mental; si no es el caso, debe de seguir».
«Tanto cuando ganas como cuando se pierde, al final todos aquellos que han participado en la toma de decisiones han tenido parte de culpa, para bien o para mal, y es necesario estudiarlo al final de la temporada», concluye Joaquín Costa.
Pérdida de identidad
Por último, no podía faltar la opinión de Pepe Moriana, el primer presidente de la entidad claretiana. Reconoce que está «sufriendo mucho» con la actual situación que atraviesa el club en la competición, aunque asegura estar convencido de que «nos vamos a quedar en la ACB». Eso sí, opina el veterano mandatario que, «si son honrados», los responsables del club «tienen que hacer una reflexión de lo que ha pasado durante los últimos años, se viene anunciando esto y me da mucha pena porque la entidad está perdiendo identidad».
«Al marcharme en su momento del Gran Canaria ya comenté que cuando el deporte se mete en la política, el deporte se va a la mierda, es algo que tengo claro desde el principio», afirma categóricamente el presidente primigenio del Granca.
En su opinión, «el equipo ha perdido identidad, no juega a nada, no hay ningún grancanario en la platilla». «¿No hay chicos que puedan salir aunque sea tres minutos para ver cómo juegan?; el equipo se llama Gran Canaria y tenemos una gran cantera, se está invirtiendo mucho dinero en ella y no aparece ningún pibe. Cuando yo era presidente jugábamos cinco canarios», recuerda con nostalgia y preocupación Pepe Moriana.
Suscríbete para seguir leyendo












