El pulso entre la ministra de Turismo, Daniela Santanchè, y la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha durado menos de 48 horas. Furiosa, el martes por la noche, la jefa del Ejecutivo había pedido su dimisión en el marco de una inusual purga de las figuras más controvertidas de su Gobierno, como respuesta a la derrota en el referéndum sobre su reforma del poder judicial. Santanchè, que en un primer momento se había resistido a abandonar el cargo, ha acabado cediendo.
La aceleración de los acontecimientos ha llegado después de que, muy hábilmente, el Partido Democrático —principal fuerza de la oposición— impulsara una moción de censura que debía debatirse el lunes y votarse el miércoles. Con ello, como no es infrecuente en Italia, los rumores sobre la posibilidad de que presentara su renuncia habían empezado a multiplicarse esta misma tarde.
«Querida Giorgia, te presento, tal como has solicitado oficialmente, mi dimisión del cargo de ministra que quisiste confiarme y que creo haber desempeñado lo mejor posible», ha señalado finalmente Santanchè, salpicada por escándalos desde el inicio de la legislatura y en el contexto de una creciente presión política.
Fraude durante la pandemia
Su salida es la tercera dimisión en el Ejecutivo desde el martes. En concreto, tras la del subsecretario de Justicia, Andrea Delmastro —cuestionado por sus presuntos vínculos con la mafia—, y la de Giusi Bartolozzi, jefa de gabinete del mismo ministerio.
Santanchè, miembro del partido de Meloni, Hermanos de Italia, ha sido en estos años una de sus figuras más controvertidas. Envuelta en casos judiciales y polémicas públicas, ha sido acusada de inflar y maquillar datos para ocultar pérdidas (el conocido caso Visibilia). También ha sido criticada por conflictos de interés entre su papel público y sus negocios privados, así como por el presunto uso irregular de fondos públicos durante la pandemia del covid 19.
La oposición, lista para un adelanto
La dimisión de Santanchè ha dado alas a la oposición. Esta renuncia, que ha tardado en llegar, solicitada formalmente por la presidenta Meloni, certifica que Italia atraviesa una «crisis política de la mayoría de centroderecha”, ha sostenido Angelo Bonelli, diputado de Alianza de Verdes e Izquierda y coportavoz de Europa Verde.
Por su parte, la líder del Partido Democrático, Elly Schlein, ha dejado claro que su formación está lista «en cualquier momento» ante una eventual convocatoria de elecciones anticipadas.
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