Laure Sanabria, exjugador del Deportivo entre 2007 y 2017, recuerda el descenso en 2011 con el conjunto coruñés, curso en el que los blanquiazules bajaron a Segunda División con 43 puntos, estableciendo un récord de puntos que no tuvo ninguna contraprestación positiva. El exlateral diestro considera que la entidad, entonces, «no estaba preparada para bajar», por el tipo de contratos que tenía, en los que no se regulaba un cambio de salario de la categoría. Pero, además, considera que sufrieron «un atropello» en el que había «muchos clubes implicados» que «pactaban antes de tiempo», y que aquel descenso se debe a los amaños de partidos.
«Fue un atropello que se sabía, que se denunció, pero no estaban los medios para poder llevarlo a cabo. Todos sabemos que fue así. No se puede cambiar», expresa Laure en el podcast Los Fulanos, en el que repasa toda su trayectoria futbolística y, durante un tramo de la entrevista, habla de los amaños en el fútbol español, un mal que se extendió hasta la década de los 2010. Laure, además, hace alusión al Zaragoza-Levante, en el que los maños vencieron por 2-1 y superaron a los blanquiazules en la tabla, certificando así una permanencia que pronto levantó las sospechas de la Fiscalía, LaLiga y el Dépor, que cayó 0-2 en su partido, el gran damnificado a nivel deportivo.
«Estaba el Zaragoza-Levante, que sabíamos que iba a perder. Se sabía y denunciamos en LaLiga que estaba amañado. Estaba denunciado. Rubiales estaba en la AFE. Había compañeros ahí, que se sabía que estaba pactado», explica el exlateral derecho, con pasado en la cantera del Real Madrid, o clubes como el Ibiza y el Alcorcón. «A nosotros nos gana el Valencia, que no se jugaba nada. Se llevaron bastante pasta por ganar ese partido», añade también sobre la derrota en Riazor por 2-0 ante la escuadra ché.
Laure considera que el Deportivo descendió por los amaños de partidos
El jugador madrileño, en la entrevista realizada con Los Fulanos, explica cuál era el modus operandi: «Había muchos equipos que, viendo el calendario, aunque era habitual, cogían y se llamaban y hablaban que el último partido de la temporada se lo llevaba el que más lo necesitaba. Eso estaba pactado. Había cuatro o cinco equipos que lo hacían siempre. Nosotros nunca. El Deportivo, nunca. A partir de ahí, esas últimas jornadas pasaban cosas que lo sabías y era un dolor«.
Laure recuerda que «incluso Tebas estaba al tanto», por eso el presidente de LaLiga «puso los medios» para evitar que siguiese sucediendo. «Ahora el deportista profesional no se dejaría vender, hay una conciencia clave, pero en ese momento no había leyes para proteger.», añade.
El exjugador del Deportivo añade que «en el fútbol» lo sabía todo el mundo: «Había otros equipos metidos en la pelea que lo hacían. Todo el que lo ha vivido lo sabe perfectamente. Por fin se ha llegado a una regulación y que no vuelva a pasar».
El juicio por amaño
Cuatro años más tarde, en 2015, con el Dépor de regreso en Primera y los maños iniciando su periplo sin fin por Segunda, la justicia intervino para investigar aquel Levante-Zaragoza en el primer juicio por amaño de partidos en España. La Fiscalía acusaba al club maño de pagar primas a los futbolistas de ambos equipos para evitar el descenso.
Después de otros cuatro años de litigios, en los que el caso estuvo a punto de quedar en el limbo en varias ocasiones, la sentencia llegó en 2019. El juez condenó por falsedad documental a Agapito Iglesias, presidente del Zaragoza en 2011, y a Javier Porquera, otro directivo del club en aquella época, a un año y tres meses de cárcel.
El magistrado consideró probado que Agapito retiró 1,7 millones de euros en metálico de las cuentas del Zaragoza a través de extracciones de los propios jugadores. No obstante, entendió que las primas por salvar la categoría eran una excusa para ocultar que la retirada de ese dinero se debió a la inminente entrada de la entidad en concurso de acreedores. El juez no dio por probado de que los jugadores del Zaragoza utilizasen ese dinero para sobornar a los del Levante y, por tanto, todos quedaron absueltos.















