En España, cada vez es más común ver señales que indican carriles exclusivos para determinados vehículos. Uno de los más recientes es el que muestra un rombo blanco sobre fondo azul. Aunque parezca nuevo, este sistema ya se emplea desde hace años en varios países con el objetivo de mejorar la circulación y reducir la contaminación urbana.
Los carriles VAO (Vehículos de Alta Ocupación) están pensados para fomentar el uso compartido del coche y disminuir la congestión en las horas punta. Esto significa que no cualquier vehículo puede circular por ellos: normalmente se permite el acceso a coches con más de un ocupante, motocicletas y determinados vehículos especiales, como taxis, autobuses, ambulancias y, en algunos casos, coches eléctricos o híbridos según la normativa local.
Dónde se encuentran y cómo se identifican
Estas señales aparecen tanto en paneles verticales como pintadas en la calzada. Su presencia es más habitual en los accesos a grandes ciudades como Madrid o Barcelona, aunque poco a poco se extienden a otras vías urbanas y autopistas.
El horario de uso de los carriles VAO puede variar, generalmente coincidiendo con los momentos de mayor tráfico, por lo que es importante prestar atención a las indicaciones locales.
Riesgos y sanciones por no respetar el carril VAO
Ignorar estas señales puede traer consecuencias económicas. Circular por un carril VAO sin cumplir los requisitos establecidos puede implicar multas de hasta 200 euros, dependiendo de la ciudad. A diferencia de otras infracciones, normalmente no conlleva pérdida de puntos en el carnet de conducir.
La vigilancia de estos carriles es frecuente, mediante controles directos o cámaras, por lo que es recomendable respetar siempre las indicaciones para evitar sanciones.













