Es perfectamente compatible hablar de pésimos arbitrajes y otros agravios comparativos a la vez que se analizan los lamentables resultados cosechados por un Espanyol que se ha caído por completo en esta segunda vuelta. El equipo necesita reaccionar ya si no quiere complicarse la vida en la recta final de temporada, pero el calendario tampoco es que permita dar tregua.
Y todo por una modificación que afecta al club catalán y que el propio Manolo González se encargó de mencionar en una de las últimas ruedas de prensa: el Espanyol afronta tras el parón tres jornadas consecutivas a domicilio. Primero viajará a Sevilla para medirse al Real Betis en La Cartuja (4 de abril), luego se enfrentará al FC Barcelona en el Spotify Camp Nou (11 de abril) y finalmente visitará al Rayo en Vallecas (21 o 22 de abril).
Sabe bien el técnico perico que alzar la voz mientras atraviesa una dinámica de 12 jornadas sin ganar puede no tener el efecto deseado ni el alcance que sí obtendría en caso de gozar de una buena racha, pero no por ello el enfado del club deja de ser más que evidente con una serie de modificaciones por parte de la RFEF y de LaLiga sin mirar los intereses de los equipos y que terminan minando la moral de la plantilla perica, ya de por sí hundida en cuanto a resultados.
«No lo acabo de entender muy bien»
«Es una situación del calendario que ha tocado la Federación, que hace que tengas tres partidos fuera en medio de la segunda vuelta, que es algo que tampoco acabo de entender muy bien, que nadie ha dicho nada de este tema, y que es otra cosa que la Liga o la Federación han decidido y coincide también que perjudican al Espanyol con tres partidos fuera de casa«, dijo el técnico hace unos días.
«Son cosas que no tienen sentido y que vuelven a pasar y pasarán una y otra vez», insistió el preparador blanquiazul de forma tajante. Porque afrontar tres salidas consecutivas en el tramo decisivo de la temporada no es algo habitual. De hecho, no es normal y, casualmente, el principal damnificado es el Espanyol.
Manolo González, entrenador del Espanyol, en rueda de prensa / RCD Espanyol
El agravio comparativo
Pero, ¿por qué a los de Manolo González les toca visitar de una tacada a Real Betis, Barça y Rayo después del parón? Hay una explicación para ello. Todo guarda relación con la decisión que tomó LaLiga en concordancia con la RFEF hace unas semanas de retrasar la jornada 32, que finalmente se disputará tres días después de la jornada 33. Y todo ello por culpa de la mala organización en torno a la final de la Copa del Rey.
Tras el derbi frente al Barça en el Spotify Camp Nou (11 de abril), el Espanyol debía recibir en casa al Levante el fin de semana del 18/19 de abril, pero ahora esa fecha quedará totalmente libre para la disputa de la final del torneo copero. Así, el cuadro de Manolo González se enfrentará a los granotas tres o cuatro días después (25/26 de abril) de visitar al Rayo en Vallecas (21/22/23 de abril). Es decir, tendrá menos tiempo de descanso para un partido en casa que debía disputarse un fin de semana antes y que presumiblemente puede resultar vital para poder certificar la permanencia de forma matemática.
Se trata de una modificación que afecta por igual a todos los partidos de la jornada 32 -y por ende, a todos los equipos de Primera-, pero se da la casuística de que únicamente a Espanyol y Villarreal les esperan tres jornadas consecutivas fuera de casa en plena segunda vuelta, en un claro agravio comparativo con todo lo que hay en juego y mientras el club blanquiazul atraviesa la tercera peor dinámica de toda su historia en LaLiga.













