Cuando el jefe de una empresa alimentaria casi centenaria, el director de la compañía que acaba de comprar Panrico y el máximo responsable de uno de los mayores mercados mayoristas de Europa se sientan a la misma mesa a reflexionar sobre cómo se come hoy en España y cómo hay que hacer para que los alimentos que se producen aquí sean sostenibles (ambiental, económica y socialmente), sus conclusiones deberían ser muy tenidas en cuenta. Las regulaciones que constriñen al sector, el daño que le hacen las noticias falsas o ‘fake news’ y la importancia de remar todos juntos en la promoción de la Marca España han sido algunas de las conclusiones de la mencionada mesa redonda, celebrada este martes en la feria Alimentaria Hostelco de Barcelona.
Además de Josep Arcas (GB Foods, la pronto centenaria Gallina Blanca), de Rafael Juan (Vicky Foods, la valenciana que ha adquirido Panrico) y Pablo Vilanova (director general de Mercabarna) en esa misma mesa se han sentado también el presidente de la interprofesional del porcino Interporc, Alberto Herranz; el presidente de la asociación valenciana de consumidores ACAV, Fernando Moner, y el director general de Industrias Alimentarias del ministerio, José Miguel Herrero. Ha sido él quien ha añadido otro elemento a la conversación: el suministro de materias primas para la industria alimentaria, susceptible de acabar también amenazado por el actual contexto geopolítico y la guerra de Oriente Próximo.
«La estrategia nacional de alimentación, presentada hace unos meses, ya abundaba en este tema», ha indicado Herrero, que ha subrayado que el compromiso del Gobierno es asegurar un abastecimiento para que las empresas puedan recibir los productos con los que elaboran sus alimentos «de manera regular y a precios asequibles«. La misma estrategia, ha agregado el director general, «también prevé que se vaya introduciendo la inteligencia artificial y la tecnología a los procesos de transformación de esos alimentos para que sean, a su vez, reformulados para ser más sanos«.
El impacto de las noticias falsas
Todos los participantes en la charla, moderada por Yvonne Colomer, de la Fundación Triptolemos, han coincidido en el diagnóstico de que España debe aspirar a ser aún más líder, «con el desarrollo de nuevos productos y la apertura de nuevos mercados, a través sobre todo de la innovación», ha resumido Juan. «Porque cada vez está más claro que el consumidor busca soluciones prácticas, alimentos que le simplifiquen la vida, pero que, al mismo tiempo, sean garantía de calidad, de sabor y de salud», ha agregado Arcas.
Entre los retos, ha habido tres que han quedado muy claros: el impacto que tienen sobre todo el sector las noticias falsas o ‘fake news’, que hacen que entre un 30% y un 40% de los consumidores cambien de hábitos», ha alertado Moner, pese a que, según ha defendido el director general de GB Foods, «en los últimos años, la industria alimentaria ha avanzado positivamente en la confianza de ese consumidor». Sobre el segundo, las regulaciones, ha hecho especial énfasis Herranz, que ha reclamado una legislación «que permita mantener la competitividad sin que eso signifique que los productos se tengan vender a precios poco asequibles para el consumidor». En tercer lugar, la cooperación, «más que necesaria, porque multiplica los resultados», ha defendido, por su parte, Vilanova, que ha citado como ejemplo algunas de las prácticas de Mercabarna en términos de suministro eléctrico, de logística de reparto y de procesos compartidos.
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