La comarca de El Cerrato palentino ha vuelto a ser protagonista en el proyecto de recuperación del lince ibérico. Los nuevos protagonistas son Wilton y Wapa, dos ejemplares que han sido liberados este martes en Astudillo (Palencia). Este acto refuerza el programa de reintroducción de la especie en Castilla y León, iniciado en 2025, y ha contado con la presencia del consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, Juan Carlos Suárez-Quiñones, y alumnos del CEIP de Monzón de Campos.
Un programa de reintroducción ambicioso
La suelta de Wilton, un macho procedente del centro de cría en cautividad de La Olivilla (Andalucía), y Wapa, una hembra trasladada desde la misma comunidad, se enmarca en un plan que prevé liberar un total de 11 ejemplares durante 2026. Estos se suman a otros cuatro linces liberados en días previos: Weep y Woofer, y posteriormente Whitney y Wendolin. El programa es posible gracias a la colaboración de la Junta de Andalucía y la Junta de Castilla-La Mancha, de donde proceden los animales.
El lince desapareció hace decenas de años de nuestro territorio y este programa está siendo un éxito»
Consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio
“Quiero agradecer la colaboración extraordinaria de la Junta de Andalucía y de Castilla-La Mancha, gracias a las cuales podemos desarrollar este programa”, ha afirmado el consejero. Según Suárez-Quiñones, el proyecto avanza a buen ritmo: “El lince desapareció hace decenas de años de nuestro territorio y este programa está siendo un éxito”.
El consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, Juan Carlos Suárez-Quiñones, asiste a la suelta de linces en Astudillo, en el Cerrato Palentino, en la imagen momento de la suelta de Wapa
Balance del primer año y apoyo local
Durante el primer año del proyecto se liberaron 11 linces, de los cuales sobrevivieron seis, lo que supone una tasa de supervivencia del 55 por ciento. “Es el porcentaje usual de estos programas de reintroducción, sobre todo al principio”, ha señalado Suárez-Quiñones, aclarando que los cinco fallecimientos se debieron a accidentes como atropellos o ahogamientos. Una de las claves del éxito, ha destacado, es la implicación del territorio, ya que el 95 % de la población respalda la iniciativa. “Esa aceptación social es fundamental para su éxito”, ha subrayado.
Este proyecto no trae más que beneficios desde el punto de vista medioambiental, turístico y de compromiso ambiental»
Consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio
El consejero ha explicado que existe una “auténtica ilusión social” por el regreso del lince, ya que, según sus palabras, “este proyecto no trae más que beneficios desde el punto de vista medioambiental, turístico y de compromiso ambiental”. La elección de El Cerrato Palentino no es casual, pues como ha indicado Suárez-Quiñones, “el hábitat del Cerrato Palentino es extraordinario y reúne las condiciones idóneas para la reintroducción”, con alimento suficiente y espacio para que la especie pueda crecer.
Retos y un futuro esperanzador
A pesar de los avances, el proyecto enfrenta desafíos importantes. El principal riesgo para la especie siguen siendo los atropellos, y desde la consejería aseguran que ya se están implementando medidas para reducirlos. “Estamos trabajando para reducirlo con distintas medidas”, ha agregado Suárez-Quiñones.
El futuro de la especie en la región parece prometedor. Como dato esperanzador, el consejero ha confirmado una gran noticia: “Dos hembras liberadas en 2025 están preñadas, lo que demuestra que empieza a consolidarse la población en este territorio”. Aunque ha señalado que la viabilidad de las crías presenta incertidumbres al tratarse de ejemplares primerizos, este hito podría suponer el inicio de una población estable de lince ibérico en la provincia de Palencia.













