El Festival Abril en Danza alcanza su XV edición convertido en el más internacional de su trayectoria y con una mirada que no solo cruza fronteras, sino que también regresa a casa. Del 20 de abril al 3 de mayo, la cita desplegará su programación entre Alicante, Elche y Murcia con 31 actividades y una apuesta clara por recuperar a bailarines formados en el territorio que han desarrollado su carrera lejos. Bajo el lema Resistencia, el certamen dirigido por la coreógrafa ilicitana Asun Noales refuerza su vocación de encuentro entre lenguajes, generaciones y geografías, consolidándose como una de las propuestas más ambiciosas del panorama escénico contemporáneo en el sureste peninsular.
Un festival sin fronteras
La programación de esta edición incluye propuestas de artistas y compañías procedentes de Alemania, Italia, Cuba, Suiza, así como de distintos puntos del territorio nacional, lo que refuerza el carácter internacional de una cita que ha ido creciendo desde su nacimiento en 2012.
La directora del festival, Asun Noales, destacaba este martes que «presentamos la XV edición de Abril en Danza con la emoción de celebrar quince años de compromiso con la creación contemporánea, el territorio y el público. Este festival ha crecido desde la convicción de que la danza es un lenguaje capaz de transformar, de conectar y de generar pensamiento crítico». Además, subrayó que “quince años después, seguimos creyendo en la danza como motor cultural y social, y en el poder de compartirla juntos”.
La presentación del festival Abril en Danza se realizaba este martes en el Gran Teatro de Elche / Héctor Fuentes
El festival se articula como un circuito cultural entre ciudades, conectando espacios escénicos de Alicante, Elche y Murcia, desde el Gran Teatro ilicitano hasta el Teatro Circo murciano, pasando por enclaves como el MACA, Las Cigarreras o l’Escorxador. Esta red convierte el evento en un proyecto compartido que trasciende lo local.
El regreso del talento que se marchó
Uno de los ejes más significativos de esta edición es la recuperación de artistas que iniciaron su formación en la provincia y que han continuado su trayectoria fuera. La gala ‘La Terreta Balla’, que cerrará el festival el 3 de mayo en el Gran Teatro de Elche, simboliza este retorno.
En ella participarán bailarines y compañías que, tras formarse en el entorno, desarrollan hoy su carrera en otros territorios, una forma de reconocer y visibilizar ese talento que ha emigrado y que ahora vuelve a dialogar con su origen.
También la gala ‘Emergentes’, prevista el 26 de abril, refuerza esta idea al reunir a jóvenes creadores de distintas procedencias en un mismo escenario, desde Alemania hasta Navarra o la Comunidad Valenciana, en un intercambio de experiencias que conecta trayectorias incipientes con contextos diversos.

El festival Abril en Danza reunió ayer en su presentación a escuelas, concejales y representantes de espacios culturales de Murcia, Alicante y Elche / Héctor Fuentes
Programación diversa y expandida
El festival ofrecerá 13 espectáculos en sala, 3 propuestas en calle, 9 talleres, sesiones de mediación, encuentros profesionales y actividades paralelas, consolidando una oferta multidisciplinar que va más allá de la exhibición escénica.
Entre los hitos de la programación destaca la presencia de la compañía La Veronal con “Totentanz – Morgen ist die pregunta”, o la propuesta ‘Internacional’ en el Teatre Arniches, que reunirá piezas de distintos países. A ello se suman espectáculos como ‘Deriva’ de Roberto Oliván o ‘La Quijá’ de Siberia Danza.
Las actuaciones en calle volverán a ocupar el espacio público en las tres ciudades, con piezas que se representarán en Alicante, Murcia y Elche, reforzando la vocación de acercar la danza al ciudadano.
La concejala de Cultura de Elche, Irene Ruiz, destacó el recorrido del festival y su consolidación. “Alcanzar quince ediciones no es solo fruto del trabajo, sino también del compromiso y la dedicación por mejorar el entorno cultural y eso es lo que hace año tras año Asun Noales, un referente profesional y un ejemplo de la danza contemporánea en nuestro país”.
Colaboración institucional y crecimiento
El crecimiento de Abril en Danza ha sido posible gracias a la implicación de distintas administraciones y entidades culturales. Desde Alicante, la edil Nayma Beldjilali señaló que «Abril en Danza sigue superándose año tras año y cumple ya 15 como referente de la danza contemporánea en Alicante que, junto con Elche y Murcia, es sede de este ciclo».

Los concejales de Cultura de Alicante, Elche y Murcia posaron junto a Asun Noales, organizadora del certamen Abril en Danza / Héctor Fuentes
Por su parte, el concejal de Cultura de Murcia, Diego Avilés, subrayó la importancia de la cooperación institucional: “Festivales como ‘Abril en Danza’ demuestran la importancia de la colaboración entre instituciones para impulsar proyectos culturales ambiciosos y de calidad”.
Este entramado institucional ha permitido que el festival amplíe su alcance y consolide una programación que combina propuestas consolidadas con nuevas voces.
Espacios de reflexión y formación
Más allá de los espectáculos, el festival incorpora espacios de diálogo y aprendizaje. El ‘Meeting Point’, que se celebrará en l’Escorxador, reunirá a profesionales del sector para fomentar nuevas colaboraciones, mientras que los talleres y sesiones de mediación permitirán a estudiantes y creadores profundizar en el lenguaje del movimiento.
También se incluye un encuentro internacional en Casa Mediterráneo sobre gestión cultural, así como la proyección del documental “Antonia Mercè / La Argentina”, ampliando el foco hacia la memoria y la investigación.
Con esta estructura, Abril en Danza no solo programa espectáculos, sino que construye un ecosistema cultural en el que conviven creación, formación y reflexión.
Quince años después de su nacimiento, el festival reafirma su identidad como un espacio en el que la danza se convierte en lenguaje compartido, capaz de cruzar territorios, recuperar trayectorias y conectar generaciones en torno al movimiento.
Declaración de intenciones
A la vocación expansiva del certamen se suma también el crecimiento en número de actividades y formatos, que convierten esta edición en la más ambiciosa hasta la fecha. A lo largo de dos semanas, el festival no solo ocupará teatros y centros culturales, sino que se abrirá a nuevos públicos a través de propuestas accesibles, encuentros profesionales y acciones formativas que buscan consolidar una comunidad en torno a la danza contemporánea. En este sentido, Abril en Danza refuerza su papel como plataforma de intercambio artístico, capaz de tender puentes entre disciplinas, generaciones y territorios.
El lema Resistencia atraviesa toda la programación como una declaración de intenciones en un contexto cultural complejo, en el que la continuidad de proyectos de largo recorrido no siempre está garantizada. El festival reivindica así la danza como un lenguaje necesario, capaz de generar pensamiento y cohesión social. En su decimoquinta edición, Abril en Danza no solo celebra su trayectoria, sino que reafirma su compromiso con el presente y el futuro de la creación contemporánea, consolidándose como un referente que mira hacia fuera sin perder de vista sus raíces.
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