En los oficios tradicionales faltan manos para atender la demanda actual en España. La fontanería es un sector que destaca en este sentido: hay cada vez menos jóvenes ingresando y, por eso, sufre la falta de relevo generacional.
En España, la demanda de este tipo de servicios es cada vez más alta, principalmente en los grandes centros urbanos, y contratar a un fontanero se ha convertido en un verdadero ejercicio de paciencia. Los profesionales activos insisten en afirmar que sus listas de espera pueden alcanzar mes y medio, como mínimo. Y la escasa mano de obra cualificada se refleja en precios más altos y problemas estructurales en fincas y casas.
Estas conclusiones son las que presenta Cronoshare, una plataforma española que conecta a clientes con profesionales de servicios, y que estudia continuamente el mercado para entender mejor cómo puede ayudar a agilizar la contratación de servicios.
La falta de fontaneros aumenta entre las jubilaciones y la ausencia de relevo generacional
No estamos ante un problema puntual. Gran parte de los profesionales en activo se encuentra cerca de la edad de jubilación y el relevo generacional es insuficiente. Muchos jóvenes optan por otros sectores, pese a que la fontanería ofrece una alta empleabilidad.
Para quienes trabajan diariamente en el sector, es fácil notar cómo el déficit es algo que se viene arrastrando desde hace varios años, con una tendencia cada vez más alta. La demanda de fontaneros cualificados crece a un ritmo que la oferta no puede seguir.
Desde la plataforma Cronoshare se observa un aumento constante de solicitudes impulsado, principalmente, por factores clave como:
- El envejecimiento del parque de viviendas
- El auge de las reformas y rehabilitaciones
- La adopción de sistemas más eficientes para el ahorro de agua, nuevas tuberías y climatización
- La alta demanda de servicios con carácter urgente
“En 2025, recibimos casi 6.000 solicitudes relacionadas con servicios de fontanería. Principalmente en grandes ciudades, como Madrid, Barcelona, Valencia y Las Palmas. La demanda no para de subir, pero no notamos un aumento proporcional en el número de profesionales. Y este desequilibrio se nota en el tiempo que pasa entre la publicación de la solicitud y la realización del servicio, por ejemplo”, concluye Carlos Alcarria, cofundador de Cronoshare.
Precios de servicios de fontanería: ¿Por qué están más caros?
La lógica económica es simple: cuantos menos profesionales hay, y mayor es la demanda, más altas son las tarifas. Y los problemas domésticos no entienden de ciclos económicos. Averías, fugas, reformas o urgencias mantienen una demanda constante de servicios de fontanería y contribuyen a que los profesionales, con las agendas llenas y un volumen de trabajo constante, tengan que subir sus precios. También se suman a esta mezcla burbujeante, la subida de los precios de los materiales, del combustible (para sus desplazamientos) y de las obligaciones fiscales.
Para entender los precios actuales, presentamos algunos ejemplos de la mano de Cronoshare:
- En Madrid, un fontanero puede costar entre 20 € y 40 €/hora.
- En Barcelona, la hora suele estar entre 25 € y 60 €.
- En Las Palmas, los precios de un servicio de desatasco llegan a 200 €.
- Y, en Sevilla, es común encontrar cifras de hasta 180 € para instalar un punto de agua en una obra nueva.
Estos precios son orientativos y varían en función de la zona, los materiales y la especialización del profesional, pero reflejan una tendencia clara al alza. Según Alcarria, “la escasez de fontaneros está influyendo directamente en los precios de servicios básicos que antes eran más accesibles”.
Un oficio con muchas oportunidades laborales
Sin embargo, esta caída en la mano de obra abre una ventana de oportunidad laboral, ya detectada por empresas y por los gobiernos.
La Asociación de Empresas del Sector de las Instalaciones y la Energía (Agremia), acreditada por la Comunidad de Madrid para impartir formación profesional para el empleo, apuesta por un proyecto donde imparte la formación técnica y tutorización académica, mientras las empresas asociadas formalizan contratos y ofrecen un entorno real de aprendizaje y trabajo.
El Instituto Politécnico de Santiago de Compostela, por ejemplo, asegura que en la mayoría de sus ciclos formativos los estudiantes tienen trabajo incluso antes de terminarlo, hasta el punto de que son muchas las empresas que se acercan al centro buscando profesionales para sus equipos.
Cronoshare estima que la demanda seguirá en alza en los próximos años, especialmente para autónomos y profesionales especializados. Para jóvenes en formación, se trata de un sector con estabilidad e ingresos competitivos.















