«Nunca sabes. Es lo que hay. No le doy muchas vueltas. Todo deben ser victorias. Es el objetivo que tenemos. Tal y como estamos necesitamos seguir ganando». Álvaro Arbeloa, entrenador del Real Madrid, aun con la emoción de ganarle al Atlético, sabía que el parón de marzo le llega en el peor momento. Los entrenadores nunca aceptan de buen grado ceder jugadores, menos en la racha actual del club blanco.
Hasta 15 internacionales madridistas
Hasta 15 jugadores del Real Madrid se irán con sus selecciones: Alaba (Austria). Rüdiger (Alemania), Huijsen (España), Thiago Pitarch (sub-19), Fran González, Gonzalo (sub-21), Mastantuono (Argentina), Bellingham (Argentina), Valverde (Uruguay), Güler (Turquía), Camavinga, Tchouaméni, Mbappé (Francia) y Vinicius (Brasil) y Brahim (Marruecos).
Arbeloa solo tendrá, como jugadores sanos del primer equipo, a Carvajal, Trent Alexander-Arnold, Carreras, Fran García, Lunin y al ya recuperado Militao, sobre quien avanzó que «ya estará ante el Mallorca (sábado 4 de abril, 16:15)». Misma situación con Asencio. Se espera que Mendy y Ceballos afronten el final de sus lesiones durante el parón, pero, por el momento, siguen con sus procesos de recuperación.
Por el contrario, Rodrygo ha puesto fin a su temporada tras sufrir una rotura del ligamento cruzado anterior y rotura del menisco externo de su pierna derecha. Con Courtois, Arbeloa no ha querido poner plazos para su lesión muscular en el recto anterior del cuádriceps derecho. Una decisión consciente, después de la saturación por la que ha pasado la enfermería blanca esta temporada.
Con especial atención se seguirá el rendimiento de Mbappé y Bellingham, dos jugadores cuyos diagnósticos han sido un dolor de cabeza que les ha llevado a buscar segundas opiniones en sus países. Regresan a los mismos para hacer parte de unas selecciones donde intentarán acumular los minutos que no han podido tener estas semanas, en las que ambos han perdido todo el protagonismo.
Amistosos con el Mundial de fondo
Estos dos jugadores franquicia del Real Madrid, junto a Vinicius, ahora erigido como gran estrella, tuvieron una presencia testimonial en el derbi contra el Atlético. Suficiente para que les sirviera de pasarela hacia sus selecciones. Dos entornos que tampoco han sido cómodos para Mbappé y Bellingham, pero que ahora aparecen como un refugio. El gran reto de Arbeloa será reintegrarlos en la nueva filosofía del equipo.
Esta pasa por el orden defensivo, con dos líneas juntas, y una presión alta. Como en los tiempos en el fútbol base de conjunto blanco, la presión que tantas veces reclamó Xabi Alonso es ahora un argumento instalado en el Madrid. Fruto de la misma nació, por ejemplo, el gol de Valverde, tras robarle un balón a su compatriota Giménez. La expulsión del charrúa y sus consecuencias son un contratiempo real para Arbeloa.
A la vuelta de los partidos de selecciones, que son amistosos testimoniales en la mayoría de los casos -salvo el filón comercial del Brasil vs. Francia con Nike de por medio-, el Real Madrid se juega meterle presión en LaLiga al Barça y avanzar a semifinales contra un Bayern que tendrá el factor campo a su favor. Partidos amistosos en la teoría, pero en la práctica, la última gran ventana antes de las listas del Mundial 2026 que ya está en la cabeza de los jugadores. Un complicado juego de equilibrios con el que lidiarán los clubes.













