No me he quedado el dinero de nadie

Es considerado el cabecilla de una mafia de criptomonedas que, presuntamente, estafó hasta 3.000 millones de euros, según las víctimas –al menos, 460, según la investigación– en una treintena de países. Un fraude mundial; tal vez, el mayor que se haya investigado. Y al frente, según la investigación de la UCO y la Audiencia Nacional, un grancanario: David Merino, que desde hace tres años –y hasta hace dos días– era un fantasma –según dice– por motivos de seguridad. La Justicia lo ubica en Dubái.

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