El presidente de la Junta de Andalucía, el popular Juanma Moreno, ha despejado la incógnita: Andalucía celebrará sus 13ª elecciones autonómicas el próximo 17 de mayo. Unos comicios en los que el candidato del PP pondrá en juego la histórica mayoría absoluta de la que ha gozado en los últimos cuatro años. En 2022, el PP obtuvo 58 escaños de los 109 que integran el Parlamento autonómico y el PSOE encajó su peor resultado en una comunidad que gobernó durante 36 años al quedarse con 30 diputados. Vox creció hasta los 14 parlamentarios, aunque no pudieron influir en la gobernabilidad ante la mayoría absoluta de Moreno. El espacio a la izquierda del PSOE concurrió dividido en dos fuerzas: Por Andalucía consiguió 5 representantes y Adelante Andalucía se quedó con 2.
El promedio de las encuestas publicadas durante la legislatura sitúan al PP en condiciones de revalidar una cómoda victoria electoral, pero no garantizan que Moreno conserve la mayoría absoluta, por lo que podría quedar en manos de Vox. En concreto, los populares obtendrían el 41,5% de los votos y aventaja en 21 puntos al PSOE, que lograría el 20,5% de los sufragios. De hecho, la extrema derecha de Vox pisa los talones a los socialistas y conseguiría el 17,3% de las papeletas, a poco más de tres puntos de la candidatura que encabezará la vicepresidenta primera del Gobierno, María Jesús Montero. Por Andalucía y Adelante Andalucía se moverían alrededor del 7% de los apoyos.
Estas estimaciones de voto colocarían a Moreno al borde de la mayoría absoluta, pero sin alcanzarla por la mínima. El PP bajaría de 58 a 54 escaños, cuando el umbral de la mayoría absoluta en el Parlamento andaluz está fijado en los 55 escaños. El PSOE retrocedería de 30 a 26 diputados, encadenando un nuevo récord negativo, mientras que Vox subiría con fuerza y pasaría de 14 a 21 parlamentarios, que en este caso serían decisivos para la gobernabilidad. Por Andalucía mantendría los 5 representantes y Adelante Andalucía subiría de 2 a 4 asientos.
Las elecciones andaluzas cerrarán un ciclo electoral autonómico que ha tenido ya tres comicios menos de tres meses: Extremadura, Aragón y Castilla y León. En términos generales, la derecha se ga acercado al 60% de los votos y la izquierda se ha quedado por detrás del 40% en las tres comunidades. El PP casi igualó los resultados de 2011 en Aragón y Extremadura, pero se quedó lejos de sus mejores registros en Castilla y León. El PSOE obtuvo su peor marca en Extremadura, pero superó la de 2015 en Aragón y Castilla y León. Y Vox subió en las tres autonomías, pero con más fuerza en Aragón y Extremadura que en Castilla y León, donde ya había crecido en 2022.
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