El olimpismo trae consigo una serie de valores humanos como son el trabajo en equipo, la constancia, la humildad, la amistad y el respeto, entre otros. Mónica Martín, que compitió en los Juegos Olímpicos de Atlanta de 1996 como parte de la selección de gimnasia rítmica, y el árbitro internacional de balonmano Ramón Gallego, que participó en siete juegos desde Barcelona’92 hasta Río de Janeiro 2016, hablaron de esos valores este lunes al alumnado de 5º y 6º del colegio Marcelo Gago de Avilés. Ambos formaron parte de la denominada Aula Olímpica, que lleva a los deportistas asturianos a los centros educativos a relatar sus experiencias vitales.
«El Comité Olímpico Internacional resume los valores olímpicos en tres: la excelencia porque cada deportista da el máximo, la amistad y el respeto. Yo creo que en la última es la que estamos fallando, en el respeto, sobre todo como sociedad y también en el ámbito deportivo. Existen ejemplos positivos y negativos, igual hay que comparar deportes, poner al fútbol en una esquina y a todos los demás deportes en otra», resaltó Gallego antes de su charla en el colegio avilesino.
El encargado de abrir la jornada olímpica en el Marcelo fue Jorge García, director de Competiciones de la Federación Española de Triatlón (FETRI), que ha participado en varios Juegos Olímpicos. Su experiencia, dice, trae consigo una «lección de vida». Y eso es lo que transmitió a los pequeños, las bondades de la práctica deportiva. Manuela Ena, que es la directora general de Deportes del Principado, detalló al alumnado la importancia de tener hábitos saludables y hacer deporte. Lo dijo en un acto en el que también participó Jessica Alonso, medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 con la selección española de balonmano.
Mónica Martín detalló su vida deportiva a los chavales. Comenzó a los seis años a hacer gimnasia en el Real Grupo Cultura Covadonga de Gijón y una entrenadora, según su relato, le dijo que no llegaría muy lejos. Se equivocó. Con 10 años fue campeona de Asturias y en los años 1994 y 1995 llegó a ser campeona de España de gimnasia artística. Participó en varias competiciones europeas y en una ocasión fue subcampeona del viejo continente.
Mónica Martín Cid durante su charla. / Mara Villamuza
En 1995 formó parte de la selección española en el campeonato del mundo, lo que le dio el pasaporte a los Juegos Olímpicos del siguiente año en Atlanta. Habló de valores con el alumnado de Quinto y Sexto. Los pequeños destacaron el compañerismo, aprender a perder y ganar sin burlarse del contrario como pilares del buen deportista. Y de eso algo sabían porque la mayoría practican deporte. Mónica Martín detalló que consiguió diploma olímpico en aquellos Juegos de hace treinta años. Les mostró vídeos de sus andanzas deportivas por medio mundo y les explicó algunos detalles de la gimnasia artística como las acrobacias, los saltos y las coreografías además de mencionar las barras de equilibrio, entre otros aparatos.
Ramón Gallego conversó con los docentes. Y centró su ponencia en los valores olímpicos. Indicó que la sociedad vive una crisis de valores y entiende que la Educación tiene un gran papel en intentar reconducir esa situación. Habló de su experiencia olímpica, de siete juegos consecutivos (tres como árbitro de balonmano y el resto como responsable de árbitros y de balonmano). Como docente se ha jubilado recientemente de profesor de la Escuela Politécnica de Ingeniería de Gijón y defiende que el deporte puede ayudar a «esa crisis de valores de la sociedad». «Es necesario velar por los valores olímpicos, sobre todo el respeto, sobre todo a partir de 13, 14, 15, 16 años, antes de que lleguen a la Universidad. Si no llegan ya con todos los valores en su cabeza, ya no los tienen», señaló Gallego.
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