Hay un día cada año que, aunque parezca imposible, dura menos de 24 horas. No es una ilusión, ni una curiosidad meteorológica, ni un efecto extraño del calendario. Va a pasar en España dentro de solo unos días y afecta a millones de personas. El próximo domingo 29 de marzo de 2026, el día tendrá 23 horas por una razón muy concreta: entra en vigor el horario de verano y los relojes se adelantan una hora.
Ese cambio se produce de madrugada. En la península y Baleares, cuando sean las 2:00, pasarán a ser directamente las 3:00. Es decir, esa franja horaria desaparece del reloj oficial y, por tanto, se “pierde” una hora de ese domingo. En Canarias, el salto será de la 1:00 a las 2:00. Por eso se dice que esa jornada dura 23 horas y que esa noche se duerme una hora menos.
Aunque cada marzo vuelve la misma duda, la regla es sencilla: en primavera se adelanta el reloj y en otoño se atrasa. El cambio del 29 de marzo marcará el inicio del horario de verano en España, una medida que sigue aplicándose en la Unión Europea mientras no se apruebe una decisión definitiva para eliminar estos ajustes estacionales. La UE estudió su supresión hace años, pero el sistema actual continúa vigente.
Imagen de archivo de un reloj / PIXABAY
La consecuencia más visible no está solo en el reloj, sino en la luz. Desde ese domingo, anochecerá más tarde, algo que mucha gente agradece porque deja tardes más largas y sensación de día más aprovechado. A cambio, también amanecerá más tarde, por lo que durante unos días muchas personas notan más pesadez al levantarse, sobre todo el lunes siguiente.
Y sí, aunque los móviles, ordenadores y la mayoría de dispositivos conectados a internet cambiarán solos, todavía hay aparatos que no lo hacen. Relojes de cocina, algunos coches, microondas o despertadores antiguos suelen seguir marcando la hora anterior si no se ajustan manualmente. Por eso, cada año hay quien llega tarde, quien se confunde con una reserva o quien se despierta una hora antes de lo previsto pensando que aún vive en el horario de invierno.
Se mantiene el cambio de hora
La polémica alrededor del cambio de hora tampoco desaparece. Hay quienes defienden que favorece un mejor aprovechamiento de la luz por la tarde, mientras otros cuestionan su utilidad real y recuerdan que altera el descanso y la rutina. Lo cierto es que, pese al debate social y político, España seguirá cambiando la hora en 2026, al menos de momento. El calendario europeo mantiene este ajuste y también fija ya el siguiente: el regreso al horario de invierno será el 25 de octubre de 2026, cuando tocará retrasar el reloj una hora.

Un reloj que marca la hora / PIXABAY
Así que ya lo sabes: la madrugada del sábado 28 al domingo 29 de marzo será una de las más cortas del año. No porque el tiempo pase más rápido, sino porque el reloj saltará una hora de golpe. Y eso hará que, oficialmente, el domingo tenga 23 horas. Una pequeña alteración en el calendario que se repite cada primavera y que, un año más, volverá a colarse en la conversación de millones de españoles.















