San Lázaro vive este domingo el ambiente inconfundible de la Festa da Uña, en una jornada que ha servido como antesala perfecta para el día grande que se celebrará este lunes. Desde primera hora, el barrio compostelano ha ido ganando pulso festivo, con vecinos y visitantes ocupando calles, bares y restaurantes en un ir y venir constante que anunciaba que la cita ya está en marcha.
La actividad se ha dejado notar especialmente al mediodía, cuando los establecimientos de la zona colgaron prácticamente el cartel de completo. Las mesas llenas y los encargos preparados evidenciaban las ganas de anticiparse a una de las tradiciones gastronómicas más arraigadas de Santiago. Familias, grupos de amigos y curiosos han compartido mesa en una jornada marcada por el buen ambiente y las primeras degustaciones de uña, protagonista indiscutible de la fiesta.
La música es otro de los ingredientes clave del día. Los gaiteros abrieron la mañana, aportando ese aire tradicional que define la celebración, y dieron paso a una animada jornada que ha ido creciendo con el paso de las horas. Ya a mediodía, la charanga BB+ tomó las calles con un pasacalles que consiguió implicar al público, sumando a su recorrido a numerosos vecinos que se dejaron llevar por el ritmo.
El toque más tradicional y familiar llegó con el baile de cabezudos, organizado por la Asociación Veciñal Monte do Gozo y la Asociación da Cativada. Niños y mayores participaron en una escena que combinó juego, música y tradición, reforzando el carácter popular de una fiesta que sigue muy viva generación tras generación.
Durante la tarde, el barrio se ha convertido en un punto de encuentro, manteniendo el ambiente festivo y ofreciendo también la posibilidad de degustar uña. La jornada continúa así de forma ininterrumpida hasta la noche, cuando la verbena, amenizada por La Banda de Ayer, pondrá el broche a un domingo que deja claro que San Lázaro ya está completamente inmerso en la celebración.
Con este ambiente como punto de partida, el barrio afronta ahora su jornada grande. Este lunes, las misa prevista a las 11.00 horas marcará el inicio de un día que combinará tradición religiosa y fiesta popular. A las 11.30 tendrá lugar la tradicional subasta de las uñas, a la que seguirá el concierto de la Banda de Música Municipal de Santiago, a las 13.30, que amenizará la sesión vermú. La música volverá a animar las calles por la tarde y la noche tendrá como colofón la actuación de la orquesta París de Noia (22.00) y el DJ Kike Varela (01.00), uno de los momentos más esperados y con mayor poder de convocatoria. Tras una víspera marcada por la afluencia y el buen ambiente, todo apunta a que San Lázaro vivirá este lunes una de sus jornadas más multitudinarias, reafirmando el arraigo y la vigencia de una de las fiestas más queridas de la ciudad.













