La entrada de Hezbolá en la guerra regional mina el apoyo de la comunidad chií del Líbano a la milicia, su histórica protectora

Durante las primeras horas de la renovada guerra sobre el Líbano, los susurros se hicieron clamores en voz alta. Las críticas que hasta entonces se comentaban en la privacidad del hogar salían a las calles para ser denunciadas frente a los micrófonos de los medios de comunicación. A falta de casas, porque los bombardeos israelíes les habían obligado a abandonarlas, la comunidad chií denuncia desde sus refugios temporales la situación en la que se encuentra. Las condiciones que consideran que su histórico protector, la milicia y partido político Hezbolá, les ha impuesto. El lanzamiento de cohetes hacia territorio israelí el lunes 2 de marzo por su parte volvió a desatar una ofensiva israelí a gran escala. De nuevo, son ellos quienes tienen que pagar el precio de las decisiones de sus líderes. Sin embargo, hay algunos de sus partidarios que se mantienen fieles y defienden la misión de Hezbolá.

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