El Gobierno finalmente deja fuera del segundo real decreto-ley que contiene las medidas de vivienda la prohibición de los desahucios, —una de las grandes exigencias de Sumar—, con el fin de lograr aunar los apoyos en el Congreso de los Diputados para que este no acabe decayendo. El texto únicamente contiene la extensión durante dos años de los contratos que vencen hasta finales de 2027 y un ‘tope’ las renovaciones anuales al 2%.
El Ejecutivo decidió ‘trocear’ su plan de respuesta económica a la guerra de Irán en dos decretos para así poder aunar las mayorías parlamentarias. El primero, que contiene una ‘macrorebaja’ de impuestos a la energía y los carburantes, además de ayudas a transportistas, agricultores y pescadores, previsiblemente contará con el ‘sí’ o la abstención tanto del PP como de Junts.
Sin embargo, el ala de Sumar en el Gobierno exigió que se incluyesen medidas de vivienda en el decreto. Para evitar que este acabe decayendo todo en el Congreso de los Diputados, los cambios normativos relacionados con el mercado de la vivienda se plasmaron en un segundo texto, que entra en vigor este domingo y se mantendrá al menos hasta que se vote en la Cámara Baja, algo que ocurrirá durante los próximos 30 días.
Solo dos medidas y una gran olvidada
El segundo real decreto-ley incluye, por un lado, una limitación en las renovaciones anuales de los contratos de alquiler. Estas serán como máximo del 2% hasta diciembre de 2027. De esta forma no será de aplicación el Índice de Referencia de Alquiler de Viviendas (IRAV), que en febrero ‘topaba’ las actualizaciones al 2,16%. Aunque la diferencia es mínima, el Gobierno justifica que es necesaria porque “los índices o referencias aplicables a dicha actualización se verán sometidos a las turbulencias derivadas del incremento de los precios energéticos que ha producido la guerra de Irán”.
La segunda medida, una de las grandes exigencias de Sumar, será la prórroga de todos los contratos de alquiler que venzan entre el 22 de marzo de 2026 y en 31 de diciembre de 2027. La extensión «extraordinaria» será de año en año hasta un máximo de dos, manteniéndose las mismas condiciones. Solo se podrá romper un contrato si es para firmar otro nuevo con un precio inferior al vigente. Sin embargo, el ala más a la izquierda del Ejecutivo exigía que esta prórroga fuese de tres años, pero finalmente será de dos.
La medida ‘olvidada’ en este real decreto-ley es la prohibición de los desahucios a familias vulnerables, que en reiteradas ocasiones pidió Sumar que estuviese incluida durante las últimas semanas. Finalmente, el Gobierno ha apostado por no introducirla para tener más posibilidades de aprobar el texto en el Congreso. El Partido Popular (PP), Vox y Junts ya tumbaron anteriormente otros dos textos con el veto a los lanzamientos , en enero y en febrero, que incluida esta medida.
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