Las hermanas Sofía y Clara son el alma de Bodegas Alonso Conde. Enclavada en la localidad de Morales de Toro, la bodega familiar, que abrió sus puertas en 2023, acaba de ser reconocida con tres premios en el prestigioso concurso «VinEspaña», celebrado recientemente en Medina del Campo (Valladolid). El certamen, organizado por la Federación de Asociaciones de Enología, pretende poner en valor el trabajo de los enólogos y, en cada edición, un jurado integrado por profesionales del sector elige en catas a ciegas, los mejores vinos de España.
El primer crianza que Bodegas Alonso Conde lanza al mercado, «Cantalgallo Crianza 2023», ha sido distinguido en «VinEspaña» con la medalla de gran oro. Elaborado de forma artesanal con uvas de la variedad autóctona Tinta de Toro, vendimiadas en pequeñas cajas y tras una rigurosa selección en bodega, el vino que ha sido reconocido con la medalla de gran oro permanece 12 meses en barricas nuevas de roble francés.
Con una medalla de oro, el jurado de «VinEspaña» ha reconocido la calidad del tinto «Cantalgallo Curtido Roble 2023», que es el fiel reflejo de un «terroir único» y que se elabora con uvas de las variedades Garnacha Tinta y Tinta de Toro, procedentes de cepas viejas con más de 60 años de antigüedad.
En el certamen nacional, Bodegas Alonso Conde también ha sido distinguida con una medalla de plata, concedida al vino tinto «Cantalgallo Feroz Roble 2023», elaborado con uvas de la variedad Tinta de Toro procedentes de cepas viejas.
Gama de vinos de «Cantalgallo» elaborados por Bodegas Alonso Conde. / Cedida
Los premios cosechados en «VinEspaña» han supuesto una importante inyección de moral y un reconocimiento al trabajo realizado en los últimos tres años, en los que las hermanas han podido constatar las dificultades que entraña emprender en el medio rural.
Han heredado su pasión por el vino y por la viticultura de sus antepasados, ya que sus bisabuelos comenzaron a plantar viñedo en Morales de Toro, legado que ha marcado sus vidas. Desde la infancia han mantenido una estrecha relación con el viñedo y el vino y, ya en su juventud, decidieron estudiar Ingeniería Agrónoma, formación que Clara completó con Enología.
Ese estrecho vínculo con el viñedo familiar motivó que se plantearan abrir una bodega. La primera añada de uva que recibieron en la bodega fue la de 2023 y, desde entonces, el sueño que perseguían es ya una realidad y sus vinos han encandilado a publicaciones tan reconocidas como la Guía Peñín, en la que han obtenido elevadas puntuaciones, que oscilan entre 90 y 92 puntos, o al jurado del concurso «VinEspaña», en el que han sido distinguidos con tres medallas.
Con ediciones limitadas, que no superan en ninguna de sus cuatro referencias de vino las 800 botellas, Sofía y Clara han realizado una importante apuesta por la innovación y tienen muy clara la filosofía de su bodega, que se basa en el cariño que aplican en todo el proceso de elaboración artesanal, desde el cuidado de las cepas en las parcelas de viñedo hasta la recolección de las uvas, que posteriormente seleccionan, o el packaging, porque las etiquetas de las botellas recrean dibujos realizados por su padre, Anastasio, cuando tan solo tenía 13 años.
«Marcar la diferencia»
Fieles a su filosofía, se han propuesto «marcar una diferencia» para ofrecer al consumidor vinos de contrastada calidad, que elaboran a partir de las uvas que recolectan en parte del viñedo familiar cultivado en Morales de Toro. Junto a su padre, miman las cepas familiares, de entre 30 y 100 años de antigüedad que, además, de un «tesoro», son el origen de vinos con alma.
Las viñas se asientan sobre suelos franco arenosos, ideales para el desarrollo de la variedad autóctona Tinta de Toro, aunque la familia también ha logrado preservar uno de los pocos viñedos viejos de Garnacha Tinta que se conservan en la Denominación de Origen. Estas cepas antiguas son una «joya» porque son muy escasas en la zona, al margen de que aportan matices diferentes a sus vinos. Por este motivo, emplean esta variedad de uva en el vino «Cantalgallo Curtido» elaborado al 85% con Garnacha Tinta y al 15% con Tinta de Toro, así como en su rosado semidulce, «Cantalgallo Rosé», el primero en salir al mercado al amparo de la Denominación de Origen Toro.
Bodegas Alonso Conde comercializa todos sus vinos con la marca «Cantalgallo» en homenaje a un paraje de Morales de Toro, un lugar especial para las hermanas por su estrecha relación con muchos recuerdos de su infancia.
Por la limitada producción de la bodega, que se reduce a unos 3.000 kilos de uva al año, la distribución se circunscribe por ahora a las provincias de Zamora, Salamanca o Ávila, así como a la tienda online, a la que se puede acceder en www.alonsocondebodegas.com o [email protected]. Sofía y Clara no descartan en un futuro ampliar la bodega, ubicada en la Avenida de los Comuneros número 15 de Morales de Toro, pero «sin perder la esencia de lo artesanal», porque en cada cosecha reflejan su dedicación y el profundo respeto que sienten por la naturaleza y por el «terroir».














