Tercera semana de conflicto abierto en Oriente Próximo y tercera semana consecutiva que el Ibex 35 salda en negativo. El balance de las últimas cinco sesiones ha lastrado un 2,02% al selectivo español, que cierra este viernes en los 16.714 puntos.
Sin embargo, las pérdidas sólo han sido las protagonistas de las últimas dos sesiones de esta semana en la Bolsa de Madrid. El declive comenzó el jueves, cuando el índice nacional sufrió el repunte del petróleo y el gas.
Las materias primas energéticas alcanzaron sus máximos en lo que llevamos de conflicto. El petróleo Brent, la calidad europea, rozó los 120 dólares por barril. El gas natural TTF voló un 30%, hasta los 69,35 euros por megavatio/hora. Y el Ibex se dejó un 2,27% en dicha sesión.
En Europa, las bolsas de referencia han ido de la mano esta semana. El miércoles, la narrativa bursátil empezó a trazar una senda bajista en los parqués del Viejo Continente. Una tendencia que, al menos en esa sesión, sí logró esquivar el selectivo nacional.
El Dax alemán ha sido el índice europeo más perjudicado esta semana. La bolsa de Fráncfort se ha dejado más de un 4% en las últimas cinco sesiones.
Este viernes
Este viernes, los índices europeos han empezado la sesión con muchas dudas. Después de iniciar la mañana en positivo, los selectivos se han ido girando al rojo a medida que avanzaba el día y han terminado la jornada con caídas en torno al 2%.
Finalmente, el principal selectivo español ha terminado la sesión cediendo un 1,14%. La caída le ha hecho retroceder hasta los 16.714 puntos.
Con este movimiento, el Ibex 35 termina la semana por debajo de la cota psicológica de los 17.000 enteros, nivel que perdió el jueves y sobre el que este viernes sí conseguía cotizar durante buena parte de la mañana.
De hecho, entre las referencias europeas, el índice español ha sido el último en ver el rojo definitivo en el panel de su cotización. En Europa, los parqués se han mostrado algo más vulnerables al movimiento del crudo.
Petróleo y gas
El petróleo Brent iniciaba la sesión algo más relajado que en la víspera, aunque algunos repuntes lo han vuelto a posicionar al alza. El crudo se mantenía al filo de los 110 dólares por barril. El West Intermediate Texas ha replicado el movimiento, y subía un 1,05%, hasta los 96,53 dólares.
En el mercado europeo, el gas natural holandés TTF sí que daba una tregua y descendía un 2,51%, hasta los 60,3 euros por megavatio/hora.
Entre los valores del Ibex 35, Indra, Solaria y Puig Brand han sido las compañías más alcistas. La multinacional de defensa presidida por Ángel Escribano sube un 0,15% tras caer el jueves un 12% después de que Escribano haya renunciado a la integración de EM&E.
En el lado opuesto de la tabla, Cellnex, Merlin y Repsol. La compañía de infraestructuras de telefonía agudiza la caída de las últimas sesiones. Sus títulos han retrocedido un 10% esta semana.
Aunque la atención de los inversores sigue puesta en los avances que llegan desde Oriente Próximo, esta semana el foco también ha estado copado por las reuniones de los principales bancos centrales.
Tanto la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) como el Banco Central Europeo (BCE) siguieron el guion previsto por el mercado y mantuvieron sus tipos de interés en los niveles en los que estaban.
De esta manera, la política monetaria sigue intacta a la espera de que las consecuencias de la guerra en Irán se noten en los indicadores macroeconómicos.
Las autoridades financieras llegaron a sus encuentros sin tener una valoración del impacto de la subida del coste de la energía y la restricción de las rutas comerciales tras el bloqueo del estrecho de Ormuz, que también ha disparado el precio de los fletes.
Sin embargo, el mensaje de sus líderes ha sido claro —y marcado por la prudencia— en ambos casos. Jerome Powell, presidente de la Fed, alertó de que las decisiones sobre las tasas se irán tomando reunión a reunión y que el guardián del dólar estará muy atento a los riesgos que afecten al empleo o la inflación.
Christine Lagarde también se ha mostrado sensata ante un posible aumento de los tipos. La presidenta del BCE ha prometido actuar de forma «ágil» para evitar que la inflación se descontrole.
Entre las divisas, el euro caía este viernes un 0,33%, hasta cambiarse por 1,1551 billetes verdes.
Los metales preciosos siguen muy alejados de ser un refugio para el mercado. El oro caía un 0,69% y ya se encuentra por debajo de los 4.600 dólares por onza. La plata, aún peor. El metal descendía un 2%, hasta los 69,8 dólares por onza.
En el frente cripto, el bitcoin intenta reducir poco a poco su bajo rendimiento de la semana. La principal divisa virtual ha caído más de un 1,5% en las cinco últimas sesiones y se mantiene por debajo de los 70.000 dólares.














