Creyeron en ti, Betis. La semana en clave verdiblanca tenía como objetivo remontar al Panathinaikos y avanzar a los cuartos de final de la Europa League. Para ello, Manuel Pellegrini sorprendió con un once muy ofensivo al que regresó Sofyan Amrabat como pivote y con cinco jugadores de ataque por delante de él con Fornals, Antony, Abde, Ruibal y Cucho.
Toda una declaración de intenciones de quien sabe que estaba obligado a cosechar un resultado positivo y a salir con el cuchillo entre los dientes en La Cartuja. «A morir hemos venido, a vencer si la historia lo dispone. A la conquista por tu santo escudo«, rezaba el lema colocado en la parte baja de Gol Sur.
La historia, esta noche, estuvo del lado bético y hasta Braga irán los verdiblancos a jugar los cuartos de final, arropados en el recinto que comparte Sevilla con Santiponce esta noche por 60.207 espectadores.
La mejor demostración de lo descrito fue la forma con al que el Betis se presentó en el verde. Atacando desde el comienzo con un cabezazo de Ruibal tras un centro de rabona de Abde y un tiro de Antony que despejó un Alban Lafont que esta vez no pudo ponerse esa capa de superhéroe ante la masiva cantidad de llegadas de los de Pellegrini.
Antes de que Aitor Ruibal abriera el marcador a los ocho minutos, Pau López dejó una pierna más que necesaria para que todo lo relatado fuera por buen cauce. Al meta gerundense lo encaró Pellistri y se mantuvo en pie sin ir al suelo para conservar el marcador.
Cuatro más tarde celebraría el primer tanto La Cartuja. Cucho Hernández le pegó con virulencia a la pelota estrellándola en el larguero y el de Sallent recogiendo el rechace para superar al meta francés del Panathinaikos.
El aluvión de oportunidades verdiblancas cesó tras unos veinte minutos iniciales en el que el dominio fue total. Sofyan Amrabat cuajó una primera parte para el recuerdo en su regreso con la elástica de las trece barras después de tres meses lesionados.
Los de Rafa Benítez, vivos en la eliminatoria, igualada, con el 1-0, buscaron hacer daño al Betis e intentar tener más balón, pero no hallaron la forma de percutir a una defensa bética sólida y concentrada.
Con el tiempo cumplido llegaría el golazo de la noche. Ez Abde peleó un balón, creyó estar en fuera de juego y lanzó un balonazo al aire. Cayó en Amrabat tras un rebote y el de Huizen sacó un misil teledirigido que se coló en la portería de Lafont. 2-0 antes del descanso y eliminatoria remontada.
Tras el paso por vestuarios, quedaba por ver si los de Manuel Pellegrini confirmaban las buenas sensaciones del primer acto y buscaban ese tercer gol que dejara el asunto resuelto. Así fue en el minuto 53. Protagonistas invertidos del 1-0: Aitor cede a Cucho tras un cabezazo previo de Fornals y el colombiano marca.
La Cartuja fue una fiesta para la afición bética, que empezó a ver con el paso de los minutos cómo los cuartos de Europa League iban siendo una realidad.
Antes del cuarto gol de los verdiblancos, logrado por Antony a pase de Abde, recibieron tanto Ruibal como Amrabat el merecido reconocimiento por la afición al ser sustituidos.
En los compases finales, con el 4-0 campeando en el electrónico y la confirmación de que el Betis había roto la barrera de los octavos, Pellegrini siguió dosificando minutos quitando a Cucho y Fornals mirando ya a San Mamés, como también Abde dejaría su sitio a Riquelme con el tiempo cumplido.
Actitud e intensidad de los jugadores, la importancia de Amrabat como eje del Betis y el plan de Pellegrini dieron los frutos para que el conjunto bético alcance por primera vez los cuartos de final de la Europa League. Por frente tendrá a un Sporting de Braga que también remontó en Portugal al Ferencváros en la vuelta con un contundente 4-0.
Todo ello llegará en abril. Es momento de volver a LaLiga y de visitar al Athletic Club justo antes del último parón internacional. Los de Pellegrini ganaron la batalla y conquistaron el escudo y el corazón de todos los verdiblancos. Creyeron en ti, Betis.















