Un estudio liderado por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y el Centre d’Estudis Demogràfics (CED) advierte que el uso problemático de las redes sociales empeora el bienestar de los adolescentes, algo que afecta en mayor medida a aquellos que provienen de entornos socioeconómicos desfavorecidos.
El análisis los constituye un capítulo del Informe Mundial de la Felicidad que ha publicado este jueves Naciones Unidas e incluye datos de más de 330.000 adolescentes de 43 países.
Las conclusiones indican que el uso problemático de las redes se asocia con más malestar psicológico (incremento de 10 %) y con una peor valoración general de la vida (reducción de 3 %).
La problemática es mayor en países anglocélticos (Canadá, Irlanda y el Reino Unido), mientras que se minimiza en la región del Cáucaso y el Mar Negro (Armenia, Georgia, Azerbaiyán o Turquía).
Las consecuencias tampoco se distribuyen por igual entre todos los grupos de población, sino que están atravesadas por desigualdades sociales, señala el estudio.
Los adolescentes de familias con menos recursos socioeconómicos aparecen como los más vulnerables: en comparación, los de nivel socioeconómico más alto muestran una asociación entre un 5 % y un 10 % más débil entre el mal uso de redes y las quejas psicológicas.
En cuanto a la relación negativa con la satisfacción con la vida, se reduce entre un 10 % y un 13 % con respecto a los más vulnerables.
«Hace falta avanzar hacia entornos digitales más equitativos mediante una combinación de regulación de plataformas, apoyo a las familias, educación digital en las escuelas y servicios de salud mental accesibles», indica el autor principal del documento, Pablo Gracia.
Por otra parte, el estudio evidencia un incremento de esta asociación negativa entre 2018 y 2022, sugiriendo un deterioro general del contexto digital adolescente reforzado por la pandemia de COVID-19.
La investigación se enmarca en el proyecto DIGINEQ, financiado por el European Research Council, que estudia la relación entre uso digital, bienestar adolescente y desigualdades sociales.
El Informe Mundial de la Felicidad 2026 también incluye la clasificación de los países más felices, liderada por Finlandia por noveno año consecutivo, seguida de Costa Rica y con Suiza de nuevo entre los diez primeros.














