El Gran Premio de Brasil regresa al calendario de MotoGP este fin de semana, 22 años después de la última cita, en Río 2004, aunque esta vez se traslada al Autódromo Ayrton Senna de Goiania. Será la primera prueba de casa para Diogo Moreira, actual campeón de Moto2 y rookie este año en MotoGP. Charlamos con el piloto de São Paulo antes del debut ante su afición.
Moreira clasificó 15º en la parrilla del GP de Tailandia, que inauguró el Mundial 2026 el pasado 1 de marzo. Acabó 13º en la carrera al sprint del sábado y repitió en la prueba larga del domingo, sumando sus tres primeros puntos en la categoría reina.
¿Satisfecho de tu estreno?
Sí, fue un fin de semana positivo. Los últimos cinco años de mi vida han ido muy rápido y estoy cumpliendo un sueño. Correr en Brasil y con una MotoGP es lo máximo.
¿Cómo es la sensación de pilotar por primera vez una MotoGP?
Al principio, cuando me subí en Valencia, en noviembre, me cagué. La moto corre muchísimo y no te lo esperas. Ahora ya sí que es verdad que lo tenemos muy por la mano, los botones, el camino que tenemos que seguir, pero sobre todo nos falta horas y entender más la moto.
¿Es tan grande la diferencia con Moto2?
Todo cambia muchísimo, muchísimo. Y al final tienes muchas más cosas que hacer durante la carrera y después. El tema de botones, gestión de gasolina y luego prensa, meetings, codas que antes no tenía. No tengo mucho tiempo libre, pero es parte del proceso, hay que seguir aprendiendo.
«Es verdad que en este campeonato la bandera ayuda, pero creo que estoy en MotoGP por méritos propios»
La pasada temporada acabaste proclamándote campeón, pero semanas antes de que terminara el Mundial, el líder era un español y se dijo que eras tú y no él quien iba a subir a MotoGP por tu pasaporte brasileño. ¿Te molestó la situación?
Al principio sí me molestó, porque lo estaba haciendo bien y creo que la gente me seguía por eso, no por la bandera. Luego me concentré en ganar el título y se me olvidó todo. No miraba Instagram, ni comentarios, ni nada. Si que es verdad que en este campeonato la bandera ayuda muchísimo, pero en mi caso creo que estoy en MotoGP por méritos propios.
¿Cómo surge tu afición por las motos siendo de un país sin demasiada tradición en este deporte?
Por mi padre. Él fue el que me introdujo en el motocross y con 10 años me pasé a la velocidad. En 2017 me trasladé a Europa. Estábamos solos mi padre y yo y era todo nuevo, nos costó un poquito adaptarnos al principio. Para un brasileño siempre es difícil dejar su país, pero diría que al final valió la pena. Nos ha ido bien. Si volviera atrás tomaría el mismo camino.
Acabas de empezar en MotoGP y la segunda carrera del año te lleva a Brasil ¿Sientes una especial presión o responsabilidad?
La presión diría que me la pongo yo mismo, no los demás. Ni mi equipo, ni mi familia, ni nadie. Tengo muchas ganas de empezar a correr, será un fin de semana muy bonito. Pienso que lo podemos hacer bien, pero tengo que intentar estar centrado en lo que toca. Sí, habrá presión porque los brasileños llevan meses hablando de este gran premio y quiero hacerlo bien delante de los míos, pero siendo solo mi segunda carrera lo tengo complicado.
¿Qué cosas hay que mejorar respecto a tu estreno en Tailandia? ¿Qué es lo más urgente?
Sobre todo, empezar ya el viernes como acabamos allí el domingo. Clasificar bien, salir un poquito más adelante nos facilita mucho la vida en carrera. Así que hay que espabilar el viernes y estar en los tiempos de los más rápidos, lo antes posible.
La relación con Márquez
¿Cómo es entrenar con Marc Márquez? ¿Cómo es vuestra relación personal?
Con Marc ya llevamos tiempo entrenando. El primer año que me llamó fue quizá 2017 o 18, recién aterrizado en España. Y ahí empezó todo. Desde el primer día lo he intentado aprovechar al máximo posible. Se aprende muchísimo de Marc y sobre todo me divierto, que al final es lo más importante. Le estoy muy agradecido siempre.
Márquez dice que su consejo para ti, para los jóvenes pilotos que suben a MotoGP, es que debéis tener la paciencia, que él no tuvo en su día….
Intento escuchar todo lo que dice cuando estoy con él, nutrirme de su experiencia. Ahora, por ejemplo, es difícil verme el 20º en la clasificación después del año que hicimos en Moto2, de ser campeón. Pero es normal. Al final, si miras los números, estamos a un segundo del primero, que no es mucho. En 2025 aprendí a tener calma y sobre todo, cabeza y creo que este año eso me ayudará a progresar.
Define a tu piloto ideal. ¿Con que te quedarías de los que están en la parrilla?
Es muy difícil tener un piloto perfecto. Todos tienen unos puntos más fuertes y otros más flojos. Yo creo que ahora mismo Marc es el más completo y el que marca siempre la diferencia.
¿Qué objetivo te marcas en tu primera temporada de MotoGP?
Tenemos todo el año para aprender y seguir disfrutando de esta moto. El objetivo es acabar como mejor rookie. Lo hemos conseguido en Moto3 y Moto2, ahora nos falta en MotoGP. Lo demás ya vendrá con horas de trabajo.














