Los votos en contra de ERC, PP y Vox han impedido que la proposición de ley destinada a rebajar la tasa de alcohol permitida al volante salga adelante y sea aprobada definitivamente este miércoles, en una sesión de la Comisión de Interior del Congreso con competencia legislativa.
En concreto, la iniciativa legislativa -impulsada por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska y el director general de Tráfico, Pere Navarro- proponía reducir la tasa de alcoholemia de 0,5 a 0,2 los gramos de alcohol por litro en sangre (0,1 miligramos por aire aspirado), eliminando las diferencias entre noveles y profesionales. En la práctica, supondría que no se pueda ingerir una bebida alcohólica y después conducir, dado que con el consumo de tercio de cerveza, una copa de vino o cava se podría dar positivo. Asimismo, la norma contemplaba la prohibición de difundir en las redes sociales, para avisar a otros conductores, dónde se sitúan los controles de alcohol y drogas.
Pero ERC, que está a favor de que la tasa sea de 0,0, ha defendido su voto en contra porque a su juicio la norma «no evitará los accidentes, sino que provocará más frustración». Mientras que los populares han basado su rechazo en la falta de «seguridad jurídica» de la proposición de ley. En su opinión, se debería haber tramitado o bien como Real Decreto, o bien como ley del Gobierno, con el fin de recabar -con la última vía- los informes preceptivos de los órganos consultivos. Vox, desde el inicio de la tramitación de la normativa, se ha manifestado en contra.
Para las víctimas de los accidentes de tráfico, que han impulsado la normativa, el rechazo a la reducción de la tasa supone una «decepción muy grande» y una «oportunidad histórica perdida«. «Gracias a los que han votado en contra seguirán muriendo en la carretera mucha gente a causa del alcohol, entre ellos, pueden ser ellos mismos, sus familiares o sus votantes», ha indicado, en declaraciones a EL PERIÓDICO Fernando Muñoz, miembro de Stop Accidentes.
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