Este jueves 19 de marzo se cumplen exactamente cuatro años de la desaparición de Mariano García Calatayud, el funcionario jubilado del Ayuntamiento de Carlet que fue arrestado por las tropas del ejército de Vladimir Putin en Ucrania. Conocido en las tierras ucranianas como ‘Mario’ por la dificultad local para pronunciar su nombre, la ausencia de este vecino mantiene el corazón encogido a la comarca de la Ribera.
Han pasado cuatro años desde su captura y su rastro se ha perdido por completo. A la falta de noticias se suman también los bulos, una situación que indigna a su familia, que se siente “enfadada”: “Nadie hace nada”, deplora molesta la hermana de Mariano, Vicenta. Pero no es exactamente así. Las gestiones continúan, aunque las dificultades por la situación de guerra y el hermetismo de Rusia son grandes. Desde el Ministerio de Asuntos Exteriores se limitan a reconocer que “no hay novedades” en la búsqueda de Mariano García. Por su parte, los Ayuntamientos de Carlet y Benimodo se mantienen unidos en su esfuerzo para tratar de recuperar el rastro perdido y, como explica el alcalde de Benimodo, Paco Teruel, han solicitado recientemente a la Delegación de Gobierno en València mantener una reunión para que informe tanto a los representantes municipales como a los familiares más directos sobre los pasos que se están dando para localizar a Mariano García.
No aparece en las listas de intercambio de rehenes
Teruel apunta a que recientemente se ha realizado intercambio de rehenes entre Rusia y Ucrania, “y él no aparece” en las listas. De hecho, el pasado 6 de marzo, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, confirmó un nuevo intercambio de prisioneros de guerra con Rusia, esta vez de 300 soldados de cada bando. A través de un mensaje en sus redes sociales, el mandatario ucraniano explicó que algunos de los militares liberados estaban en cautiverio desde el primer año de la guerra a gran escala, 2022. Este cupo, como destaca el alcalde de Benimodo, no incluía al jubilado carletino.
Mariano decidió emprender una compleja marcha hacia el sur de Ucrania hace más de una década, tras finalizar su extensa carrera laboral como trabajador del consistorio de Carlet. Su objetivo era realizar labores humanitarias y experimentar en primera persona las historias soviéticas que su padre le relataba en su juventud.
A pesar de la distancia, sus raíces en la Ribera siguen siendo profundas. Su hermana reside en el mismo Carlet, mientras que en el pueblo vecino de Benimodo viven su hijo y su hermano. Consistorios que siguen realizando gestiones para tratar de arrojar luz sobre su paradero y facilitar el ansiado retorno a su tierra.
Detenido en una manifestación pacífica
El secuestro de Mariano se materializó el 19 de marzo de 2022, cuando fue apresado mientras participaba en una manifestación pacífica contra la invasión rusa en la región de Jersón. El exfuncionario de Carlet ya presentía el peligro; antes de ser capturado, advirtió a sus allegados: «Los soldados rusos han tomado algunos departamentos del Gobierno donde estaban almacenados documentos en los que aparecen quién soy, por lo que van a venir a por mí». Lejos de acobardarse, comunicó a su familia que no pensaba regresar y prometió firmemente «ayudar al pueblo ucraniano hasta la muerte».
Hoy, a cuatro años de su detención, se desconoce si sigue vivo o si continúa encarcelado. La angustia de la familia no merma, en gran parte debido a su fragilidad física: a sus 78 años de edad, Mariano padece afecciones cardiacas graves que le hacen depender de pastillas para el corazón. Esta delicada situación clínica fue aprovechada cruelmente por los guardias del centro de detención preventiva SIZO-2 de Simferópol, donde compañeros de cautiverio aseguraron que el valenciano sufrió severos castigos, incluyendo torturas con descargas eléctricas y mordeduras de perro.
Para el Kremlin, Mariano es considerado un «combatiente extranjero peligroso», algo que sus conocidos desmienten tajantemente, asegurando que «siempre fue y será un voluntario» humanitario y no un mercenario. Por su parte, Amnistía Internacional ha denunciado que su situación encaja en el patrón de desaparición forzada e incomunicación que sufren cientos de civiles en los territorios ocupados.
Cooperación con Ucrania en su búsqueda
A nivel diplomático, el Gobierno de España coopera estrechamente con la Inteligencia y el Servicio de Seguridad de Ucrania en su búsqueda. No obstante, las pistas han sido un laberinto sin salida. La última confirmación oficial rusa ubicaba al veterano cruzando la frontera entre Crimea y Jersón en junio de 2023. Desde entonces, se han seguido rastros infructuosos hacia la prisión de Chongar y se han investigado posibles traslados a cárceles moscovitas como Lubyanka o Lefertovo (el conocido como ‘Guantánamo ruso’), pero sin lograr obtener fotografías, vídeos ni confirmaciones definitivas.
En este trágico cuarto aniversario, la familia de Mariano no pierde la esperanza. Desde la comarca de la Ribera, el recuerdo de ‘Súper Mario’ sigue más vivo que nunca, a la espera de un milagro diplomático que lo devuelva a su hogar.
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