Las claves
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Además de alejar aún más a Estados Unidos de sus aliados de la OTAN, la guerra de Irán provoca las primeras deserciones en las filas del trumpismo. El director del Centro Nacional de Contraterrorismo, Joe Kent, presentó este martes su dimisión haciendo públicas sus discrepancias sobre la operación militar en curso en Oriente Próximo.
«No puedo, en conciencia, apoyar la guerra en curso en Irán. Irán no representaba una amenaza inminente para nuestra nación, y está claro que iniciamos esta guerra debido a la presión de Israel y su poderoso lobby», recoge el comunicado de Kent, un boina verde que combatió en Irak.
«Como veterano que fue desplegado en combate en 11 ocasiones y como esposo de una Gold Star que perdió a mi amada esposa Shannon en una guerra fabricada por Israel, no puedo apoyar que se envíe a la próxima generación a luchar y morir en una guerra que no reporta ningún beneficio al pueblo estadounidense ni justifica el coste de vidas estadounidenses», recoge la misiva, en la que recuerda a su difunta esposa Shannon, una criptóloga militar fallecida en Siria.
Seguidor de las teorías de las conspiración que abonaron el trumpismo, subordinado de la controvertida Tulsi Gabbard, actual directora de Inteligencia Nacional, y miembro del ala aislacionista del movimiento MAGA, cuyo máximo exponente es el vicepresidente J. D. Vance, Kent es el primer miembro de alto rango de la Administración que renuncia a su cargo por desavenencias con la Casa Blanca.
Kent es también íntimo amigo del comentarista ultraconservador Tucker Carlson, el máximo exponente mediático del trumpismo, caído en desgracia por su oposición pública a la guerra en Irán.
El propio Carlson elogió este martes la decisión de Kent. «Joe es el hombre más valiente que conozco y no se le puede despachar como a un chiflado. Está dejando un cargo que le daba acceso a información de inteligencia relevante al máximo nivel».
«Los neoconservadores tratarán ahora de destruirlo por ello. Él lo sabe y aun así lo ha hecho», apuntó el expresentador de Fox News, que asegura estar siendo investigado por la CIA y el Departamento de Justicia por sus contactos con el régimen de los ayatolás.
«Joe Kent es un ególatra desquiciado que solía estar en el centro de filtraciones de seguridad nacional, aunque rara vez (¿nunca?) producía algún trabajo real», escribió, en cambio, Taylor Budowich, antiguo subjefe de gabinete de Trump.
«Pasaba todo su tiempo intentando subvertir la cadena de mando y socavar al presidente de los Estados Unidos. Esto no es una dimisión por principios: solo quería llamar la atención antes de que lo despidieran. Qué perdedor», sentencia Budowich, uno de los «fieles del movimiento MAGA», en palabras del asesor de seguridad nacional Stephen Miller.














