El derribo del viaducto que da acceso al Chuac obligará a cortar la carretera de A Pasaxe, una de las principales vías de entrada y salida de la ciudad durante la Semana Santa. La señalización en el entorno de la rotonda de Casablanca ya está completa. Este lunes se produjo un estreno que se ha saldado con dudas y maniobras de riesgo de los conductores.
Uno de los puntos más conflictivos se encuentra en la bajada lateral en sentido entrada a la ciudad en dirección a Os Castros. Donde antes había un solo carril, ahora hay dos. En la parte de la glorieta se ha seccionado el carril para tener dos y evitar el efecto embudo. Las líneas se han pintado pero todavía hay conductores que actúan como si hubiera un solo carril.
Cambio en las prioridades
El cambio más crítico afecta a la prioridad de paso. Con la nueva configuración, los vehículos que entran a A Coruña por A Pasaxe se encuentran ahora con un ‘ceda el paso’ obligatorio para acceder a la glorieta. Hasta este fin de semana, la preferencia era suya frente a quienes venían del túnel o realizaban el giro en la rotonda. A pesar de que la señalización es clara, el primer día de operatividad total ha dejado algún susto por conductores que se lo saltan.
La Xunta ha tenido que recurrir incluso a elementos físicos para forzar el cumplimiento de la nueva ruta hacia el puerto. Ya no es posible tomar el vial directo hacia la carretera que viene del túnel de Eirís para los coches que se incorporen desde A Pasaxe; ahora es obligatorio rodear toda la glorieta. Para evitar que los conductores se salten esta prohibición, se han instalado barreras de plástico tipo New Jersey llenas de agua. Aun así, algunos conductores han sido vistos este lunes sorteando estos bloques.
Mejoras en la visibilidad
No todas las novedades han sido negativas para la fluidez. La nueva incorporación desde la rotonda hacia la vía que conduce al puerto ha sido rediseñada para mejorar la seguridad. Si antes los conductores debían incorporarse en un ángulo muy cerrado —de unos 45 grados— que obligaba a girar el cuello para comprobar el tráfico, el nuevo diseño permite realizar la maniobra utilizando los espejos retrovisores laterales, facilitando una entrada más segura.
A pesar del desconcierto inicial, esta fase es solo el preludio de lo que ocurrirá a partir del 30 de marzo, donde la previsión del Gobierno gallego es que la vía esté totalmente interrumpida durante tres días, hasta el miércoles 1 de abril, aunque fuentes conocedoras indican que el corte podría prolongarse hasta el 2. La Xunta se reunirá este martes con los ayuntamientos afectados por los trabajos.
En una reunión con el Concello celebrada en octubre, María Martínez Allegue, conselleira de Vivenda e Planificación de Infraestructuras, María Martínez Allegue, avanzó que se barabjaba «un plazo de ejecución de doce meses».














