Adiós a Porfirio Rojano, un socialista madrileño con “voz propia”. ElPlural.com.
Porfirio Rojano era una persona muy próxima en el cara a cara y con un sentido del humor muy inteligente. Con una profunda cultura, el expresidente de la Agrupación Socialista de Entrevías-El Pozo era un excepcional conversador, no solo por su facilidad para hilar discursos, sino también para escuchar. Como orador, era capaz de trenzar intensos y largos discursos sin un solo papel delante, una habilidad ya en desuso.
Porfi, como le llamaban sus compañeros, izquierdista de manual en la Transición y socialdemócrata después por convicción, iba más allá del presente: pensaba en la Historia y en el futuro de España, y lo hacía con un carácter propio de ese socialismo que había enraizado en sus venas durante más de medio siglo como militante del PSOE Entrevías-El Pozo.
Hoy despedimos con una profunda tristeza a nuestro compañero Porfirio Rojano. Mas de 50 años de socialismo. Te vamos a echar mucho de menos. Descansa en paz. Hasta siempre compañero. pic.twitter.com/UTNqOcVBcS
— PSOE Entrevías-Pozo/❤ (@PSEntreviasPozo) March 14, 2026
Por cursi que pueda parecer a los dirigentes políticos de hoy en día – que solo se emocionan con un tuit -, a Porfi le dolía España y le dolía el PSOE. Hasta el final. Hasta cuando era evidente que las fuerzas físicas le habían abandonado, se ponía delante de los compañeros para defender con uñas y dientes el modelo de partido y para repetir, como en tantas ocasiones, la necesidad de salir a la calle para ganar elecciones. Algo que llevaba impregnado en su ADN, pues Porfirio Rojano, tanto siendo militante de base como habiendo sido el eterno presidente, siempre había conseguido movilizar a la sociedad civil y al tejido social donde desempeño diversos cargos, con un único interés el progreso de sus barrios, la defensa de lo público y que su partido nunca perdiera las elecciones, y sus objetivos los consiguió.
Si hay una frase que Porfi ha repetido hasta la saciedad es su vocación de adoptar una “voz propia” en su partido, el PSOE, y también en las instituciones, desde donde trató de defender la dignidad de Entrevías, El Pozo y la de los vallecanos. Ese es el legado que hoy nos deja.











