Mercedes-Benz ha dado un paso más en su estrategia de electrificación con la presentación oficial del nuevo VLE, un modelo completamente eléctrico que se producirá en la planta de la compañía en Vitoria. El fabricante alemán mostró este martes el vehículo en un evento celebrado en Stuttgart y retransmitido por streaming, al que también pudieron asistir virtualmente los trabajadores del turno de tarde de la factoría alavesa.
El estreno del VLE no es un simple lanzamiento de producto. Se trata de uno de los proyectos industriales más importantes para la planta vasca en los próximos años y refuerza el papel de Vitoria como uno de los centros estratégicos de producción de vehículos comerciales y de pasajeros dentro del grupo Mercedes-Benz.
La compañía ya había comenzado a preparar el terreno meses atrás. En septiembre del año pasado, la fábrica de Vitoria inició la producción de los primeros vehículos preserie del nuevo VLE eléctrico, un paso habitual en los procesos industriales que permite ajustar los sistemas de fabricación antes del arranque de la producción en serie.
Un modelo clave para la fábrica de Vitoria
La planta de Mercedes-Benz en Vitoria afronta una nueva etapa en su historia con la llegada de esta nueva generación de vehículos. El VLE se integrará en una línea de producción que continuará fabricando algunos de los modelos más conocidos de la marca en el segmento de furgonetas y monovolúmenes.
En concreto, la factoría alavesa producirá de manera flexible el nuevo VLE 100% eléctrico en versión premium, junto con los actuales Clase V, Vito y eVito. Esta flexibilidad permitirá adaptar la producción a la demanda de los clientes en cada momento, una estrategia cada vez más habitual en las grandes plantas de automoción.
Inicialmente, el VLE llegará exclusivamente como modelo eléctrico, aunque Mercedes ya ha confirmado que más adelante también se ofrecerá con un motor de combustión de última generación, lo que permitirá ampliar la oferta para distintos mercados y necesidades de los clientes.
Las previsiones industriales apuntan a que la fábrica de Vitoria podría alcanzar una producción aproximada de 132.000 furgonetas en 2026, consolidando su papel como uno de los grandes centros productivos de Mercedes-Benz en Europa.

Una “grand limousine” eléctrica con espacio y lujo
Desde el punto de vista del producto, el nuevo VLE se sitúa en una categoría que Mercedes define como una “grand limousine”, un concepto que mezcla la amplitud de un vehículo multiusos con el confort y la sofisticación de una monovolumen de lujo.
El objetivo del fabricante es ofrecer un vehículo capaz de combinar espacio interior, tecnología y prestaciones eléctricas avanzadas. El VLE podrá configurarse con hasta ocho plazas, lo que lo convierte en una opción pensada tanto para familias como para transporte premium o servicios de movilidad de alto nivel.
Mercedes destaca que el modelo ofrece la versatilidad de un monovolumen junto con una conducción ágil y cómoda, características que buscan diferenciarlo dentro del creciente mercado de vehículos eléctricos de gran tamaño.
Autonomía superior a 700 kilómetros
Uno de los aspectos más destacados del nuevo VLE es su autonomía. Gracias a una arquitectura eléctrica de última generación, el modelo podrá superar los 700 kilómetros de autonomía con una sola carga, según el ciclo WLTP.
Este rendimiento se consigue gracias a la combinación de varias tecnologías clave. Por un lado, el vehículo incorpora una arquitectura eléctrica de 800 voltios, que permite una carga mucho más rápida que en los sistemas tradicionales de 400 voltios. Por otro, utiliza una nueva batería con 115 kWh de capacidad energética útil.
El sistema de carga de alto rendimiento permitirá recuperar hasta 355 kilómetros de autonomía en apenas 15 minutos, una cifra que sitúa al VLE entre los vehículos eléctricos más avanzados de su categoría.
Mercedes ha querido ilustrar estas capacidades con una prueba real: durante un viaje de larga distancia entre Stuttgart y Roma, de casi 1.100 kilómetros, el VLE solo necesitó dos paradas de 15 minutos para recargar la batería.

Aerodinámica de referencia
Otro de los elementos clave en la eficiencia del nuevo modelo es su diseño. El VLE estrena una silueta completamente nueva, más baja y estilizada que la de los actuales monovolúmenes de la marca.
Este planteamiento permite mejorar notablemente la aerodinámica, un factor esencial para aumentar la autonomía en los vehículos eléctricos. El resultado es un coeficiente de resistencia aerodinámica de 0,25, una cifra especialmente baja para un vehículo de estas dimensiones.
La combinación entre diseño aerodinámico, nueva arquitectura eléctrica y baterías de alta capacidad permite optimizar el consumo energético y mejorar la eficiencia global del vehículo.
Potencia eléctrica y tracción total
El nuevo VLE también apuesta por un alto nivel de prestaciones. La gama se estrenará con dos versiones eléctricas que cubrirán diferentes niveles de potencia y equipamiento.
El primer modelo en llegar será el VLE 300 eléctrico, que contará con una potencia de 203 kW y ofrecerá una autonomía superior a los 700 kilómetros.
Posteriormente se sumará el VLE 400 4MATIC eléctrico, la versión más potente de la gama inicial. Este modelo superará los 300 kW de potencia y contará con tracción total 4MATIC, lo que permitirá mejorar la motricidad y el comportamiento en condiciones de baja adherencia.
En términos de prestaciones, el VLE 400 4MATIC será capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en solo 6,5 segundos, una cifra destacable para un vehículo de gran tamaño pensado para transportar hasta ocho pasajeros.

Capacidad para remolcar hasta 2,5 toneladas
El nuevo VLE no solo busca destacar en autonomía o tecnología eléctrica. Mercedes también ha trabajado para mantener una elevada capacidad funcional, especialmente en lo que respecta al remolque.
El modelo podrá arrastrar hasta 2,5 toneladas, lo que permitirá transportar caravanas, embarcaciones o remolques para caballos con relativa facilidad.
La combinación del potente sistema eléctrico y la tracción total 4MATIC garantiza, según la marca, una propulsión óptima y una tracción máxima, incluso cuando el vehículo circula con carga o remolque.
Nuevas baterías en camino
Las primeras versiones del VLE utilizarán baterías de química NMC (níquel, manganeso y cobalto) con una capacidad energética útil de 115 kWh. Sin embargo, Mercedes ya ha anunciado que la gama se ampliará en los próximos años con nuevas variantes.
En concreto, durante el próximo año llegarán dos versiones adicionales equipadas con baterías de fosfato de hierro y litio (LFP). Estas baterías ofrecerán una capacidad energética útil de 80 kWh, lo que permitirá reducir costes y ampliar la oferta del modelo.
Con el lanzamiento del nuevo VLE, Mercedes-Benz refuerza su apuesta por los vehículos eléctricos de gran tamaño y consolida al mismo tiempo el futuro industrial de la planta de Vitoria, que se prepara para convertirse en uno de los pilares de la estrategia de electrificación de la compañía en Europa.














