Ofrecía en su web todo tipo de tratamientos de «salud, belleza y bienestar». Incluso aseguraba contar con «atención médica de excelencia en cada tratamiento» al que sus clientes, mayoritariamente mujeres, se sometieran en su clínica. Pero la Policía Nacional ha descubierto que todo era una estafa.
Los agentes han detenido a la dueña de un centro estético, ubicado en el Centro Comercial Las Rosas, en Madrid, por engañar al menos a 130 personas para que pagaran por anticipado distintos tratamientos, como depilación láser, presoterapia, mesoterapia (microinyecciones de sustancias activas)… que nunca recibieron.
La dueña de la clínica, abierta desde 2022, exigía a sus clientas que pagaran por adelantado terapias estéticas, mediante compra de bonos que costaban entre 70 y 1.300 euros. Según averiguaron los investigadores, la mujer, española y de 47 años, vendió todo tipo de servicios «estéticos avanzados», al menos desde el pasado mes de noviembre, a sabiendas de que nunca los realizaría. De acuerdo con sus pesquisas, la dueña del centro estético ni siquiera tenía registro contable de su actividad comercial.
«Cerrado temporalmente»
Tras pagar esos tratamientos, las víctimas acudieron al centro de belleza para consumir sus bonos y comprobaron que había cerrado. Los policías averiguaron que la gerente había despedido a sus empleadas, sin darles ninguna explicación, el pasado 31 de enero.Todo ello, pese a que había estado vendiendo bonos para los tratamientos hasta el día anterior. Luego, colocó en la puerta del local un cartel que anunciaba que estaba «cerrado temporalmente». Los investigadores creen que pretendía ganar tiempo antes de que sus clientes se dieran cuenta del engaño.
Durante las semanas siguientes, las víctimas llamaron y enviaron mensajes a la dueña de la clínica para pedirle explicaciones y exigirle que les devolviera su dinero, pero ella jamás contestó. La Policía arrestó a la mujer el pasado 24 de febrero, cuando intentaba abandonar Madrid, con una maleta, para «eludir la acción de la justicia», según los investigadores. Está acusada de un delito de estafa continuada y otro de insolvencia punible.
Grupo de víctimas
Los agentes ya han recibido y enviado al juzgado 130 denuncias, aunque previsiblemente habrá muchas más. Según informan a este medio los propios afectados, se han unido en un grupo de whatsapp en el que ya hay 357 posibles víctimas.














