La investigación del caso ha vuelto a acercar a Amanda y César, pero esa complicidad no ha pasado desapercibida para Gabriel. El abogado no ha dudado en advertirla: “Yo solo espero que la información no te la saque él a ti”. Una frase que deja claro que algo no le cuadra.
“Jugando a los detectives con la acusación particular”, le reprocha Ochoa, poniendo en duda las intenciones del exmarido de Amanda. Ella lo defiende: “No le conoces”. Pero la conversación sube de tono cuando Gabriel confiesa lo que realmente le molesta: “Me duele que confíes más en tu exmarido que en mí”.
Sin embargo, la tensión se suaviza con un gesto inesperado. Gabriel le entrega unas magdalenas “de las valencianas”, un detalle que consigue que Amanda baje la guardia. Entre miradas y sinceridad, ella le reconoce que él “también es muy importante” y que a veces olvida que fue el “único que le dio una oportunidad”. Una conversación que deja claro que entre ellos hay mucho más que trabajo.







