Emmanuel Macron presidió este miércoles una nueva reunión del G7, tras la cual reconoció ante la prensa que «no se cumplen las condiciones» para desplegar una misión militar que garantice el comercio marítimo en el Estrecho de Ormuz, al que calificó como «una zona de guerra». No obstante, insistió en que la comunidad internacional «debe organizarse» para proporcionar escolta a los mercantes.
En esa línea, advirtió de que la capacidad militar iraní «no se ha reducido a cero» y explicó que no tiene constancia de que el estrecho haya sido minado por el régimen de Teherán. Una respuesta que contradice las declaraciones lanzadas un día antes por Donald Trump, quien amenazó a Irán con «consecuencias militares sin precedentes» si colocaba minas en el estrecho de Ormuz, una zona controlada en gran medida por Teherán.
El bloqueo de este paso estratégico ha generado tensiones sobre el abastecimiento de combustible, y muchas preguntas sobre el levantamiento de las sanciones a Rusia. Sobre esto, Macron aseguró que «esta situación no justifica en absoluto» la medida de alivio para el Kremlin. «No debería disminuir nuestra atención en Ucrania, nuestro apoyo a Ucrania ni la claridad que tenemos respecto a las sanciones contra Rusia», recalcó el mandatario.
En la misma línea se manifestaron la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el del Consejo Europeo, António Costa. «Recordamos que la prioridad inmediata es mantener el flujo de energía, especialmente la navegación a través del estrecho de Ormuz, crucial para la economía global. La aplicación del límite al precio del petróleo ayudará a estabilizar los mercados y limitará los ingresos de Rusia. Este no es el momento de relajar las sanciones contra Rusia», señaló Von der Leyen en X.
La reunión del G7 de este miércoles buscaba organizar los mecanismos que se implementarán para la libertad de navegación y la seguridad marítima del estrecho, y abordar las consecuencias económicas que tiene el conflicto en Oriente Medio para el resto de países. «Formalizamos las tres áreas clave que Francia ya había definido: presencia en el Mediterráneo Oriental, libertad de navegación en el mar Rojo desde Suez hasta Bab-el-Mandeb, con un ejercicio ya existente, la Operación ASPIDES, y finalmente, la necesidad de establecer un esfuerzo coordinado entre varias armadas, que durará varias semanas, para proporcionar escoltas cuando sea necesario y garantizar la libertad de navegación en el Estrecho de Ormuz», explicó el jefe del Estado francés.
400 millones de barriles de petróleo
Sobre la decisión anunciada por la Agencia Internacional de la Energía (AIE) de liberar 400 millones de barriles de petróleo de las reservas de emergencia, Macron explicó que esa cantidad «representa aproximadamente el equivalente a 20 días de petróleo transportado a través del estrecho de Ormuz». «Es significativo, es la mayor liberación de barriles desde que iniciamos estas liberaciones de reservas estratégicas. Lo haremos de forma organizada en los próximos días, como se acordó en la reunión del G7 que acabamos de celebrar, lo que envía una clara señal para reducir los precios mundiales», añadió.
Paralelamente, los dirigentes tomaron la decisión de fomentar la máxima producción entre todos los productores durante este período, y colaborar con otros países para evitar restricciones a la exportación. «Es esencial que la situación se mantenga fluida y que se garantice la cooperación entre todas las economías», insistió el francés.
44% de los franceses a favor de un misión militar
Durante su reciente visita a Chipre, el presidente anunció que Francia podría participar en una misión internacional de defensa para escoltar buques comerciales. Esta iniciativa busca asegurar la navegación en esta zona estratégica, por donde transita aproximadamente el 20% de la producción mundial de petróleo y gas natural licuado (GNL).
Tras estas primera declaración de intenciones, los franceses se mostraron «muy a favor» de una futura misión, así lo revela un estudio realizado por Elabe que demuestra que el 55% de los ciudadanos están «a favor» de esta operación y tan solo un 13% se manifiesta en contra.
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