Riesgos detrás de la pantalla
El entorno digital está evolucionando a un ritmo que, en muchos casos, supera la capacidad de las familias para establecer criterios de uso. La guía pone de manifiesto que el acceso a las tecnologías se produce cada vez a edades más tempranas. Más del 70% de los menores entre 10 y 15 años dispone de un teléfono propio y, a los 15, la cifra alcanza el 94,8%. A partir de esta edad, el entorno digital pasa a formar parte del ocio, la socialización y la construcción de la identidad de los menores. Desde Aldeas Infantiles SOS advierten que “la tecnología forma parte de la vida de nuestros hijos e hijas; acompañarlos en su uso es una responsabilidad compartida”.
En este sentido, la guía ‘Enredados con las pantallas’ identifica algunos riesgos habituales en el entorno digital en el que crecen niños, niñas y adolescentes. Acceder a contenidos inadecuados puede impactar directamente en su salud mental. Por ejemplo, antes de los 16 años, el 97,3% de los chicos y el 78,3% de las chicas ya ha consumido pornografía. De hecho, el contenido predominante replica prácticas violentas, degradantes y sin consentimiento, lo que distorsiona la manera en que construyen su deseo y sus expectativas afectivo-sexuales. Asimismo, aumenta el número de adolescentes que accede a plataformas como OnlyFans, donde se comercializa contenido sexual.
Otro de los grandes peligros es el ciberacoso que se estima que puede estar afectando a uno de cada cinco adolescentes. También se suman los discursos de odio y las narrativas discriminatorias, como la manosfera, una comunidad que promueve mensajes misóginos y antifeministas. También estamos viviendo una época de gran desinformación dominada por vídeos breves y mensajes sin contrastar. “La repetición de mensajes, el pensamiento crítico aún en desarrollo y los algoritmos que priorizan lo más llamativo facilitan que muchos adolescentes asuman como ciertos bulos, narrativas simplificadas o discursos polarizados”, interpretan desde Aldeas Infantiles SOS.














