En noviembre de 2025 se dispararon las alarmas cuando la Unión Europea anunció una flexibilización en los objetivos de recorte de emisiones de gases de efecto invernadero, al objeto de satisfacer a los países más escépticos sobre la lucha climática. Sin embargo, la revisión que finalmente aprobó el Consejo de la UE el jueves pasado mantiene el grueso de los objetivos existentes, con pequeños cambios.
Según lo acordado, la Unión Europea debe recortar obligatoriamente sus emisiones de CO2 en un 90 % en 2040 respecto a las existentes en 1990, aunque se permite a los países que puedan cubrir hasta un 5% de ese objetivo comprando créditos de emisión a terceros países fuera de la Unión Europea. Es decir, ese 5% de reducción no se efectuaría en el interior de la UE, sino mediante compensaciones en otros países.
Del 90% de reducción acordado, solo el 5% podrá hacerse mediante compensaciones en otros países fuera de la UE
El objetivo adoptado, después de que el Parlamento Europeo haya dado también su visto bueno, dará «a la industria, a los ciudadanos y a los inversores la seguridad que necesitan para la transición limpia en la próxima década», afirmó en nombre de la presidencia del Consejo de la UE Maria Panayiotou.
La medida ha recibido el visto bueno de los órganos comunitarios / Agencias
La Ley Europea de Clima establece que la UE debe recortar sus emisiones de gases de efecto invernadero en un 55 % en 2030 respecto a 1990 y continuar el esfuerzo hasta alcanzar la neutralidad climática a mitad de siglo.
El 85% de la reducción ha de ser dentro de la UE
La revisión adoptada este jueves fija, por tanto, un objetivo intermedio para 2040 y permite que, desde 2036, se puedan utilizar créditos internacionales para cubrir hasta cinco puntos de esa reducción.
«Esto significa que al menos el 85 % de la reducción de emisiones deberá lograrse dentro de la UE. Los créditos deberán basarse en actividades creíbles de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero en países socios, en línea con el Acuerdo de París», indicó el Consejo en un comunicado.
El de 2040 es un paso intermedio hacia el objetivo de cero emisiones netas para el año 2050 en la UE
El texto también avala que se postergue un año, hasta 2028, la introducción del régimen de comercio de derechos de emisiones ETS2, que se aplicará al transporte rodado y a la climatización de los edificios.
Evaluación bianual de los avances climáticos
Además, la Comisión Europea evaluará cada dos años los avances hacia el objetivo pactado, teniendo en cuenta los datos científicos más recientes, los avances tecnológicos y la situación de la competitividad industrial de la UE.

La UE continúa su senda hacia la descarbonización, pese a algunas flexibilizaciones / Agencias
También analizará las tendencias de los precios de la energía y sus repercusiones tanto para las empresas como para los hogares, y evaluará el estado de las eliminaciones netas en toda la UE en comparación con lo necesario para alcanzar el objetivo de 2040.
Sin embargo, el Ejecutivo podrá proponer modificaciones legales según el resultado de esas verificaciones, lo que podría implicar revisar el objetivo de 2040 o adoptar medidas adicionales para “reforzar el marco de apoyo, para proteger la competitividad, la prosperidad y la cohesión social de la UE”.
El Ejecutivo comunitario debe diseñar ahora las políticas que permitirán alcanzar ese recorte de gases de efecto invernadero a partir de 2030, para lo que la Comisión Europea ya ha abierto dos consultas públicas.
Hay que tener en cuenta que los niveles de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera se dispararon en 2024 y alcanzaron un nuevo récord, lo que augura que el planeta seguirá experimentando un aumento de las temperaturas a largo plazo, indicaba un informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) presentado el pasado mes de octubre.















