Igual que la mezcla de leches de cabra, vaca y oveja para hacer un queso exquisito, La Aldea decidió combinar en un mismo fin de semana la IX Feria Europea del Queso, el Día Internacional de las Mujeres y el Carnaval, a modo de agasajo a las miles de personas que decidieron acercarse al municipio.
La apertura del evento, que contó con la participación de 30 queserías de Canarias, además de otras de Baleares, Andalucía, Castilla y León, Cataluña y Galicia, así como de ganaderos de Portugal e Italia como invitados, y las asociaciones Asoquegran y Proquenor, contó con un homenaje y entrega de reconocimientos con motivo de la conmemoración del 8M a más de una veintena de mujeres de La Aldea y otros municipios de Gran Canaria que se dedican a la actividad agroalimentaria.
Al unirse la feria con el Día de las Mujeres, el producto estrella de esta feria tomaba doble valor, porque tradicionalmente el queso ha sido patrimonio de la mujer en las casas, además de ocuparse de la economía y la familia. Los quesos en Canarias llevan alma de mujer.
Así también lo confirma el alcalde de La Aldea, Pedro Suárez, quien explica que «aunque muchas veces no hayan figurado en primera línea ni en los registros oficiales, han sido las verdaderas promotoras y sostenedoras del sector primario en el municipio».
La feria sigue hoy, de 10.00 a 15.00 horas, con el mercado, las catas y el concierto de Germán López
Suárez también insistió en que la celebración de esta feria en esta parte de Gran Canaria «es una oportunidad para acercar La Aldea al resto de la isla, rompiendo la idea de lejanía y animando a la población a desplazarse hasta el municipio».
Entre las actividades paralelas que se celebran en el marco de este evento, como las catas y degustaciones, la joven ganadera Nayra Montedeoca se disponía ha hacer un taller de queso. Ha decidido junto a su marido, Víctor Cruz, crear su propia quesería, El Lomitillo de Tasarte, y ponerse al frente de un rebaño de 150 cabras.
Nayra se declara aldeana «de pura cepa» y recuerda que su vínculo con el ganado y el queso viene de la infancia, primero con el pequeño rebaño de su abuela y después con las dos cabras que siempre tuvo su madre en casa. Sin embargo, reconoce que fue su suegra quien la introdujo de lleno en el oficio quesero, ya en la explotación actual, consolidando una tradición familiar en la que las mujeres han tenido un papel decisivo.
Para ella, el queso de casa «siempre ha sido patrimonio de la mujer», porque mientras los hombres se encargaban sobre todo del ganado, eran las mujeres quienes transformaban la leche y gestionaban la alimentación del hogar. Nayra Montedeoca asegura que lo que les mueve a emprender en el sector primario es «el amor por la naturaleza y por los animales, y esa búsqueda de estar haciendo lo que te gusta», incluso cuando el esfuerzo diario es grande. Ella sabe del esfuerzo y dedicación que conlleva, y aun así está dispuesta a continuar adelante con este proyecto de vida.
Pero esta feria no tendría sentido si el público no las apoyara. Cada uno de los mercados agroalimentarios que se celebran en Gran Canaria cuenta con la defensa de miles de personas, conscientes de la importancia que tiene para el sector primario de la isla.
Rodolfo González vino desde Gáldar a comprar queso y otros productos de la tierra. El trayecto no se le hizo pesado por la nueva carretera, «y ojalá acaben pronto por la zona del Risco para venir a La Aldea más veces». Compró cuñas de El Hierro, uno de oveja de Gran Canaria «y uno de queso viejo, del que usaba mi abuelo para los potajes».
También tienen en la memoria este producto Isabel y Pepe. Viven en Gáldar, aunque ella es aldeana. Vienen con frecuencia pero la feria refuerza la necesidad de regresar. Llevan diferentes variedades. Isabel recuerda que su padre tenía ganado y que era su madre la que siempre hacía el queso en casa. No olvida que tuvo en La Aldea «una niñez muy bonita, compartida con mis cinco hermanas y un hermano», ni cuando su madre la mandaba a la carnicería de Arabita a buscar costillas para los potajes.
Otro aldeano, Isidro Medina, sabe de la importancia de celebrar esta feria en su municipio. Dirige el club deportivo Engáliate, que combina deportes en la montaña con la etnografía, y asegura que La Aldea «es un gran ejemplo de la defensa de los valores etnográficos, como el queso, fruto de la ganadería y de la tierra».
Manuel García, de la capital, tampoco dudó en visitar la feria. Se llevan quesos, y además licor de tuno indio y fresas de Valsequillo. Diana, Gustavo y su hijo Álvaro, de Telde, están abonados a esta feria. La prueba es que llevan siete años visitándola y apoyando a los productores, «y lo seguiremos haciendo».
La IX Feria Europea del Queso continúa hoy, desde las 10.00 y hasta las 15.00 horas, con las catas comentadas ‘Despensa de Sabores’, descubriendo la riqueza y diversidad del producto artesanal, y un concierto en La Alameda del timplista Germán López.
Cinco quesos que deberías probar en la feria
Los últimos kilos de TASartesano / La Provincia
Los últimos kilos de TASartesano
Estos dos pedazos de queso de la marca TASartesano de la imagen quizás sea la última vez que los vean. La quesería que regentaban Joaquín Suárez y su mujer, Victoria Lewis, cerró hace un año y su hijo Antonio decidió llevar los últimos 25 kilos que quedaban en casa a esta feria. Con su cierre acaban 50 años de dedicación a los animales y a esta forma de elaborar de forma artesanal. Esta joya gastronómica es un queso duro de 21 meses hecho con cuajo natural . Quedaba muy poco tras el primer día de feria. Antonio reconoce que le da pena el cierre, y a la vez se alegra por su padre, «que merece un descanso tras una vida dedicada al ganado y al queso».

Con chorizo de Teror / La Provincia
Con chorizo de Teror
Soraya Sánchez, de la quesería Arquegran Agüimes, confiesa que la idea de juntar ambos productos en su industria se le ocurrió caminando a ver a la virgen de Pino. Cuenta que cuando le comentó el asunto a su marido, Sergio Reyes, no le convenció. Ahora es lo que más vende en las ferias y eso les ha llevado a patentar la receta. Soraya dice que había personas que ya usaban esta preparación en bocadillos, chorizo de Teror acompañado de queso, y ellos lo han unificado, «tiene el sabor de ambas cosas y a la gente le gusta mucho», asegura. Otras de sus especialidades son el de tuno indio, por dentro y por fuera, finas yerbas y media flor.

Manteca, romero y tomillo / La Provincia
Manteca, romero y tomillo
Juan González viene a esta feria desde Málaga con su marca El Pastor del Torcal (Antequera) para ofrecer el queso con manteca, romero y tomillo, que fue medalla de plata en el campeonato del mundo del año pasado celebrado en Suiza. «Nuestros productos son marinados de la misma manera y con la misma materia prima, con lo cual el sabor es muy intenso», explica el ganadero que es la cuarta vez que participa en Canarias y asegura que quiere continuar viniendo. Otro de los quesos que trae a La Aldea es el de flores con miel y pétalos de rosas y jazmín, que han conseguido dos medallas de oro en Francia y la de oro a nivel mundial.

El ‘panqueso’ de Macarena / La Provincia
El ‘panqueso’ de Macarena
Una época con mucha producción y con todos los moldes ocupados fue el origen de este producto que ofrece la quesería Artesanal del Rosario, de Agaete. Macarena Rosario Expósito, su dueña, decidió bautizarlo como ‘panqueso’ «por su parecido en la forma al pan de puño». Se elabora con mezcla de vaca y cabra, «pero en realidad está hecho usando un paño y la propia gravedad», afirma la ganadera, que explica que «el efecto de la gravedad hace que el queso vaya desuerando, lo que ocurre es que tiene un prensado más largo porque se hace de forma natural, eso hace que también se quede un poco más seco y hay gente que le gusta así».

La garantía del Cortijo de Pavón / La Provincia
La garantía del Cortijo de Pavón
El Cortijo de Pavón, con Denominación de Origen Protegida Queso de Flor de Guía, Queso de Media Flor de Guía y Queso de Guía, guarda la garantía de su propia marca. María Belén Mendoza defiende que «existimos desde hace cuatro generaciones». Se elabora con leche cruda pura de oveja que sale de un ganado transhumante. En una breve clase magistral, la ganadera explica que la diferencia entre el queso de cabra y el de oveja es mucha. «El de cabra es menos graso, más sano, pero en sabor y texturas es más intenso. El de oveja es más graso y su sabor es más suave y mantequoso. Si los mezclas sale un queso increíble», asegura.
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