Qatar Airways, uno de los gigantes de la aviación global directamente afectado por la guerra de EEUU e Israel contra Irán, ha anunciado este sábado que tiene previsto operar desde mañana domingo vuelos desde Londres, París, Madrid, Roma, Fráncfort y Bangkok al Aeropuerto Internacional Hamad de Doha.
Según la aerolínea, la decisión se tomó tras la autorización temporal de la Autoridad de Aviación Civil de Qatar, que confirmó la seguridad del corredor aéreo. «Estos vuelos son solo para pasajeros cuyo destino final sea Doha», ha manifestado la aerolínea, añadiendo que «no constituyen una confirmación de la reanudación de las operaciones comerciales programadas».
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La aerolínea también ha instado a los pasajeros a no acudir al aeropuerto de salida a menos que dispongan de un billete válido y confirmado para viajar.
Apertura parcial del espacio aéreo de Qatar
La reanudación parcial de vuelos se produce después de que este viernes la Autoridad de Aviación Civil de Qatar (QCAA) anunciara la apertura parcial de la navegación aérea en el Estado de Qatar, a través de rutas de navegación de contingencia designadas con capacidad operativa limitada, en plena coordinación con las Fuerzas Armadas de Qatar y las autoridades pertinentes del Estado.
Esta fase incluye la operación de un número limitado de vuelos designados para la evacuación de pasajeros, además de la operación de vuelos de carga aérea, a la luz de las circunstancias actuales en la región y de manera que se garantice la prestación continua de los servicios aéreos esenciales.
El organismo afirma que sigue operando al más alto nivel de preparación operativa, en estrecha coordinación con las autoridades competentes del Estado, con el fin de garantizar la seguridad y la protección de los pasajeros y el personal del sector de la aviación civil, y de mantener un flujo seguro y eficiente de la navegación aérea de acuerdo con las más altas normas internacionales. Subraya, además, en que los vuelos mencionados no incluyen los vuelos regulares con origen y destino en Doha, que se reanudarán una vez que la Autoridad de Aviación Civil de Qatar emita un anuncio oficial sobre la reapertura segura del espacio aéreo.
Apertura intermitente en Emiratos y ataque contra el aeropuerto de Dubái
El cierre intermitente del espacio aéreo de los Emiratos Árabes Unidos volvió a evidenciar este sábado la fragilidad de uno de los principales nodos de aviación del planeta tras el ataque registrado contra las inmediaciones del Aeropuerto Internacional de Dubái.
Las autoridades emiratíes activaron protocolos de seguridad y desviaron temporalmente vuelos mientras se evaluaba el impacto del incidente, que se produce en pleno aumento de la tensión regional por la guerra entre Irán, Estados Unidos e Israel.
Dubái, uno de los aeropuertos con mayor tráfico internacional del mundo y un punto crítico para las conexiones entre Europa, Asia y África, se ha convertido en un símbolo de cómo el conflicto está empezando a alterar las rutas aéreas y la estabilidad de los grandes centros logísticos del Golfo.
La guerra en curso ha dejado prácticamente inutilizado el corredor aéreo central de Oriente Próximo. El espacio aéreo de Irán permanece cerrado desde el inicio de los bombardeos y se ha convertido en una zona de exclusión para la aviación civil, mientras que Irak ha suspendido gran parte de su tráfico aéreo ante el paso de misiles y drones sobre su territorio.
A esta lista se suman Kuwait y Bahréin, que han clausurado temporalmente su espacio aéreo por motivos de seguridad, y Israel, que mantiene restricciones severas para la aviación comercial desde el estallido del conflicto. También el espacio aéreo de Siria continúa prácticamente cerrado debido al riesgo de operaciones militares en la región.
El resultado es una alteración sin precedentes de las rutas entre Europa y Asia: muchas aerolíneas se ven obligadas a rodear la zona de guerra desviándose hacia el Cáucaso por el norte o hacia el mar Rojo por el sur, lo que incrementa los tiempos de vuelo, el consumo de combustible y la presión sobre los pocos corredores seguros que siguen operativos.
















