La animadversión que genera José Luis Rodríguez Zapatero en la oposición, cuestionado por su mediación en Venezuela y el caso Plus Ultra, es directamente proporcional a la ascendencia que genera entre las bases del PSOE. Más aún en tiempos donde el Gobierno vuelve a rescatar su “no a la guerra”. Este viernes volvió a demostrarse con las adhesiones que generó su intervención en el mitin central del PSOE en León, siendo profeta en su tierra. Zapatero reaparició en un acto para arropar al candidato socialista a la presidencia de la Junta, Carlos Martínez, tras no participar ni en la campaña de las extremeñas ni en las aragonesas. Su última aparición en un mitin se remontaba al cierre de campaña de las europeas en julio de 2024. En medio de un ciclo electoral de autonómicas en las que el PSOE ha sumado dos grandes debacles, Zapatero ha acudido al rescate de los suyos para combatir la desmovilización en las filas del partido y defender al Ejecutivo frente a Donald Trump: “En España manda el Gobierno de España”.
Siempre presto para ayudar en los momentos difíciles para el partido, y como némesis de un Felipe González que ha reafirmado recientemente que no votará a Pedro Sánchez, el expresidente ha puesto en valor la posición del líder de los socialistas “en defensa de la paz y la legalidad” y en contra de “una guerra absurda” en Oriente Medio. En repetidas ha ocasiones ha reiterado su “orgullo” por militar en el PSOE.
Ya lo avanzó hace unos días durante su comparecencia en la comisión de investigación de Senado: «¿Si soy leal al Partido Socialista? Hasta el último día de mi vida. ¿Si voy a estar en las próximas campañas electorales? A tope». En la federación castellanoleonesa señalan su “tirón” para la movilización electoral y sacar de casa a los suyos. Asimismo, apuntan que es un “activo indudable” y que como su único expresidente ni se planteaban que no estuviese en la campaña. Junto a este mitin en León, las mismas fuentes avanzan que están cerrando su presencia en sendos actos en Salamanca y Segovia para contribuir a “pegar el empujón final en la última semana y poder ganar”.
El expresidente cargó tanto contra Trump como contra el israelí Benjamín Netanyahu. “Mil millones de euros y mil muertos cada día de guerra”, lamentó. Si bien hizo hincapié en su condena al “régimen de los ayatolás”, añadió que la población “no tiene la culpa”. “No me gustaría que hubieran bombardeado mi país porque hubiera un dictador, es un destino fatal de violencia por violencia”, concluyó.
“La guerra es el fracaso de la política”, arrancó por su parte Carlos Martínez, advirtiendo por las consecuencias económicas y sociales en este contexto. “Es una cuestión de ética, pero también económica”, añadió para acusar a PP y Vox con su posición de abandonar al sector primario y dañar los servicios públicos. Frente a ello, propuso la puesta en marcha de un escudo social que mitigue el efecto en los “bolsillos” de la crisis energética y darle un giro a las políticas públicas en la comunidad de “180 grados”. Para el candidato a la Junta, “la valentía se demuestra poniendo en pie en pared y defendiendo la paz”.
El secretario general del PSOE de León, Javier Alfonso Cendón, puso en valor el “no a la guerra” de Irak que impulsó a Zapatero al Gobierno para ligarlo con el momento actual en el que Sánchez ha recuperado ese lema. “Eso supone soberanía, la representación mayor del patriotismo”, señaló en referencia a impedir a EEUU el uso de las bases de Rota y Morón, frente al “seguidismo de PP y Vox que supera incluso al partido de Trump”. “Su Gobierno supuso devolver la dignidad, esperanza y decencia a este país”, añadió para concluir que “no hay nada por encima de los derechos humanos y la dignidad de un país”. El también diputado en el Congreso arengó a los suyos con que “esta campaña huele a sorpresa y a cambio”.
Las sensaciones en el PSOE de Castilla y León se confirmaron tras el acto de este viernes con el expresidente como reclamo. Unas 800 personas abarrotaron el pabellón del colegio Luis Vives, según la organización, que en varios momentos corearon el “no a la guerra” como telón de fondo de todas las intervenciones. “La gente está muy enchufada”, resumían fuentes de la dirección regional. Confían en su candidato, Carlos Martínez, con un perfil “de cercanía” y “gestión” tras casi dos décadas de mayorías absolutas en Soria.
En la federación socialista aluden también al desempeño de Carlos Martínez en el debate electoral de la noche del jueves frente a Alfonso Fernández Mañueco (PP) y Carlos Pollán (Vox) para mostrarse seguros de poder frenar la debacle en las urnas de extremeñas y aragonesas y cumplir con su expectativa de ser primera fuerza. Un escenario que les sería insuficiente para gobernar si un acuerdo para que lo haga la lista más votada, dada la sobrada mayoría que todas las encuestas dan a la suma de PP y Vox. Sus encuestas, apuntan, vaticinan en el ecuador de la campaña un “empate técnico” con Mañueco.
Siempre dispuesto a «ayudar»
En los momentos más complicados para el PSOE, el expresidente José Luis Rodríguez siempre ha salido a “ayudar”. Lo hizo en las últimas generales, echándose la precampaña a las espaldas para movilizar a las bases cuando todas las encuestas estaban en contra o después para salir en defensa de decisiones que removieron al partido. Como la ley de amnistía, primero, o el pacto con ERC para la financiación singular de Catalunya para la investidura de Salvador Illa, después. «Cuando las cosas se pusieron difíciles, y se pusieron muy difíciles, José Luis estuvo ahí, echando una mano, y esta victoria es también de Zapatero», le reconoció Sánchez en el primer acto de partido tras su última investidura.
En la sombra ha contribuido también a engrasar las conversaciones con Junts en Ginebra en su punto más crítico, cuando se amenazó con instar a una cuestión de confianza. Ahora, su intención es sacudir la abstención del electorado progresista y contribuir a revertir un cambio de ciclo que hasta el momento se ha demostrado imparable con el auge de Vox y el aguante de los populares. Cuando mitineó en las generales de 2004 en León, las encuestas coincidían en situarlo en la oposición y acabó llegando La Moncloa.
Precisamente, en el centro de la ciudad, una exposición en el Museo Dioecesano por el 120 aniversario de Diario de León incluía entre algunas de las fotografías para la historia la de aquel mitin con ‘ZP’ ante un mar de banderas: “El ambiente vibrante muestra la intensidad de la campaña en León”. Este sábado será el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien arrope al candidato socialista en Soria.
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