Rafa Mir ha vuelto a ser noticia. Después de que el pasado fin de semana protagonizara unos presuntos insultos racistas a Omar El Hilali, jugador del Espanyol, el delantero del Elche ha conocido este jueves la petición de cárcel a la que se enfrenta por la presunta violación de una joven de 21 años en su domicilio de la urbanización Torre en Conill, en Bétera.
Según el diario Las Provincias, La Fiscalía ha solicitado para el murciano una condena total de diez años y medio de prisión: nueve años por un delito de agresión sexual agravada con acceso carnal -al considerar que presuntamente introdujo los dedos sin consentimiento en dos ocasiones- y otros 18 meses de cárcel por un delito de lesiones.
Además de la pena de prisión, la Fiscalía solicita que el futbolista Rafa Mir tenga prohibido comunicarse con la denunciante y aproximarse a menos de 500 metros de ella durante un periodo de trece años.
La acusación también reclama la imposición de siete años de libertad vigilada una vez cumplida la condena, así como la inhabilitación especial durante ocho años para ejercer cualquier actividad que implique contacto habitual con menores.
Rafa Mir debería indemnizar a la joven a la que presuntamente agredió sexualmente en dos ocasiones -una en la piscina y otra en el cuarto de baño- con un total de 64.000 euros, según recoge el escrito del fiscal, por las lesiones y los daños morales ocasionados.

Rafa Mir abandonando el juzgado
Reuters
De acuerdo con este documento, la denunciante sufrió una contusión en el brazo derecho y presenta además «un trastorno de adaptación con ansiedad mixta y estado de ánimo deprimido».
El delantero del Elche, cedido por el Sevilla, pasó casi dos días detenidos como presunto autor de un delito de agresión sexual con acceso carnal y otro de lesiones. Además uno de sus amigos, el también futbolista Pablo Jara, fue denunciado por la otra mujer.
Tras la detención de Rafa Mir y su declaración en el juzgado, donde negó los cargos y alegó que las relaciones fueron consentidas, el jugador quedó en libertad provisional y no se solicitó prisión preventiva por ninguna de las partes.
El pasado mes de octubre de 2025 la titular de la plaza número 8 del Juzgado de Instrucción de Llíria decidió procesar a Mir y a Jara por sendos delitos de agresión sexual, en el caso del primero con acceso carnal y empleo de violencia.
La jueza entendió que de las diligencias practicadas durante la instrucción de la causa se desprendían indicios y no meras sospechas que apuntan a que Mir agredió sexualmente en dos ocasiones a la mujer que le denunció y ahora la Fiscalía pide diez años y medio de prisión para el jugador









