Un día me topé con Yoko Ono en Nueva York

Una pelota se escapa hacia un balcón y lleva a un niño a descubrir la música que marcaría para siempre el resto de su vida. Ese es el germen de la obra ‘La tarde que llegaron los Beatles’ y el chaval en cuestión es el dramaturgo y actor aragonés Paco Ortega. «Yo tenía once años y cuando escuché esa canción que venía del bar de abajo de casa de mi abuela fue como una iluminación. Mi cabeza musical solo estaba en Mozart y Beethoven, así que fue como un ‘shock’. No solo por esa nueva música, también porque fue como descubrir un mundo que yo no sabía que existía; un mundo de libertad y juventud», explica Ortega. Todo eso sucedió en la primavera de 1964 en la calle San Miguel número 35 de Zaragoza. El bar se llamaba Faema y la canción ‘A Taste of Honey’.

Fuente