La condena a Rogelio Ovejero por dejar morir a su esposa sin prestarle ayuda ya es firme. El Tribunal Supremo ha rechazado el recurso de la defensa contra la sentencia que lo condenó por un delito de homicidio por omisión.
Los jueces consideran probado que el 1 de diciembre de 2022 su mujer, María Juana Q., de 67 años, se cayó en su casa del distrito madrileño de Puente de Vallecas y que él, pese a encontrarse en el domicilio, decidió no socorrerla ni avisar a los servicios de emergencia durante los tres días que permaneció en el suelo hasta su muerte.
La víctima padecía esclerosis múltiple, insuficiencia respiratoria y obesidad, lo que la obligaba a depender de ayuda para caminar o realizar tareas básicas. Tras la caída, Ovejero no intentó levantarla ni solicitó asistencia médica. Según la sentencia, tampoco le proporcionó la oxigenoterapia que necesitaba y su atención se limitó a darle analgésicos, colocarle una almohada y taparla con una manta.
La mujer murió por una neumonía que derivó en insuficiencia respiratoria aguda. El tribunal considera que su fallecimiento “hubiera podido evitarse con un muy alto grado de probabilidad” si se hubiera avisado a emergencias.
El Supremo mantiene la condena y también la atenuante aplicada por las instancias anteriores al considerar que el acusado sufría el síndrome del cuidador quemado, lo que afectó a su capacidad de decisión, aunque no lo suficiente como para eximirle de responsabilidad.















