Tras el espectacular duelo de la primera vuelta (21-22), el Barça devuelve este jueves (20.45 h/Esport3, DAZN y directo en la web de MD) visita al SC Magdeburgo, reencuentro entre los dos colosos actuales de la Champions, los dos equipos que se han repartido los cinco últimos títulos, tres los azulgrana (2021, 2022, 2024) y dos los alemanes (2023, 2025), años en los que el Barça cayó en semifinales precisamente ante el Magdeburgo.
Ambos conjuntos, ya clasificados directamente para cuartos de final, se juegan la primera plaza del grupo B y saldrán a ganar con todas sus fuerzas para marcar territorio más allá del rival que les pueda tocar en la eliminatoria previa a la Final Four de Colonia, algo aún imposible de predecir dada la igualdad en la clasificación entre los demás equipos.
«Hay pocos partidos mejores que un Barça-Magdeburgo. No sé si hay mucha diferencia entre quedar primero o segundo porque en el otro grupo aún puede pasar cualquier cosa, pero nosotros somos el Barça y queremos ganar siempre. Que las cuentas las hagan los otros equipos para no enfrentarse contra nosotros. Nosotros vamos a intentar dar lo mejor e intentar ganar a todos los que se nos pongan por delante», dice Ian Barrufet.
Nosotros somos el Barça y queremos ganar siempre. Que las cuentas las hagan los otros equipos para no enfrentarse contra nosotros
Ian Barrufet
Jugador del Barça de balonmano
El joven extremo azulgrana tuvo en el Palau la oportunidad de empatar el partido, pero Sergey Hernández, que llegará este verano al Barça en sustitución de Emil Nielsen, le paró un penalti con el cronómetro a cero (21-22). Esa es la única derrota esta temporada del Barça, que encadena desde entonces 34 victorias consecutivas.
«Nos tomamos el partido un poco como una revancha. El Magdeburgo es uno de los mejores equipos del mundo y tenemos muchas ganas de intentar ir allí y ganar», añade Barrufet.
El conjunto alemán es líder con 23 puntos, uno más que el Barça (22). Tras el Magdeburgo-Barça, los azulgrana cerrarán la liguilla recibiendo al Eurofarm Pelister, ya desahuciado, y los vigentes campeones visitarán al PSG, ambos encuentros el 11 de marzo.
El Magdeburgo, dirigido por Bennet Wiegert, también va como un cohete, líder de la Bundesliga, donde perdió en febrero su imbatibilidad ante el THW Kiel (31-29), que acabó con su racha de 26 partidos invicto. El Veszprem le endosó en septiembre en las semifinales del Mundial de clubs su otro KO del curso (23-20).
«Ellos, como nosotros, han llevado una racha de partidos invictos increíble, todavía más meritoria por jugar la Bundesliga, pero nosotros estamos metidos ahí también desde hace mucho tiempo y queremos que se alargue más esta imbatibilidad. Está claro que tarde o temprano caeremos, pero cuanto más tarde mejor. Si puede ser caer ahora y ganar en la Final Four también lo firmo», comentó entre risas el técnico azulgrana, Carlos Ortega.
A pesar de la extrema igualdad en casi todos los marcadores, el Magdeburgo es la ‘bestia negra’ del Barça de Ortega al haberle ganado siete de nueve partidos desde 2021, incluidos los cuatro más decisivos, dos finales del Mundial de clubs (2021, 2022) y dos semifinales de Champions (2023, 2025), especialmente polémica la última por un arbitraje calamitoso que llevó al Barça a presentar incluso una queja formal ante la EHF.
No tenemos ningún tipo de presión. Vamos allí a competir y tratar de ganar, sabiendo que quizá son de los pocos partidos en los que al Barça no se le da como favorito
Carlos Ortega
Entrenador del Barça de balonmano
«El Magdeburgo es un equipo complicado de defender porque hacen muchos ‘uno contra uno’ y los árbitros les otorgan siempre tres o cuatro posibilidades de ataque. Apuran los ataques, es un juego poco vistoso porque los ataques duran un minuto y medio, son capaces de meterte gol en el último pase después de defender tú durante y minuto y medio, y eso, quieras o no, hace mella en la cabeza de los jugadores, del equipo. Ojalá los árbitros no les den todas las opciones que les dan normalmente», dijo Ortega ayer en su rueda de prensa.
Omar Ingi Magnusson (70), Felix Claar (52) y Gisli Kristjansson (39), las tres ‘culebras’ de su primera línea, son los máximos goleadores del Magdeburgo, cuyo equipo tipo completan el portero Sergey Hernández con Matej Mandic en la recámara, los extremos Tim Hornke y Matthias Musche y el pivote Magnus Saugstrup, jefe de su defensa. El poderoso Oscar Bergendahl y el zurdo Albin Lagergren son otras piezas importantes de una plantilla muy compensada.

Carlos Ortega recupera a Dika Mem tras un mes de baja por una lesión en los isquiotibiales y, al tener a su disposición a toda la plantilla, tuvo que descartar a dos jugadores, esta vez Òscar Grau y Seif Elderaa.
«Seremos primeros o segundos de grupo y no tenemos ningún tipo de presión. Vamos allí a competir y tratar de ganar, sabiendo que quizá son de los pocos partidos en los que al Barça no se le da como favorito», señaló el entrenador del Barça.
«El Magdeburgo es uno de los mejores equipos, sin duda. Los últimos años hemos perdido contra ellos, pero normalmente siempre hemos competido. Me acuerdo, por ejemplo, de tres derrotas por un gol, penaltis, prórroga, la distancia es mínima», recordó Ortega.
«Ahora mismo, yo creo que el Magdeburgo tiene más músculo que nosotros. Cuando ha tenido alguna lesión, ha firmado a jugadores pagando cláusula. Por desgracia, nosotros no podemos hacer eso, pero estamos demostrando que el grupo es muy fuerte y podemos hacer buenas cosas», concluyó Carlos Ortega.








