Sergio Scariolo, entrenador del Real Madrid, ha expresado su preocupación por el impacto del conflicto en Oriente Medio en la Euroliga y la gestión del calendario de la competición. El técnico italiano ha criticado la limitada flexibilidad para reprogramar partidos aplazados, una situación que ha obligado a varios equipos a establecer sedes temporales en otros países.
La Euroliga confirmó recientemente la reubicación de tres equipos para sus partidos como locales. El Maccabi Tel Aviv jugará en el Aleksandar Nikolic Hall de Belgrado, Serbia. El Hapoel Tel Aviv establecerá su base en el Arena 8888 de Sofía, Bulgaria. Por su parte, el Dubai Basketball, afectado por la situación en Emiratos Árabes Unidos, disputará sus encuentros en el Zetra Arena de Sarajevo, Bosnia y Herzegovina.
Scariolo recordó que esta situación no es inédita, mencionando que en su etapa en Pésaro (1989-1991), el Maccabi ya jugaba sus partidos en Bruselas, Bélgica. Para el entrenador, «el error original ha sido tener un calendario tan apretado», lo que impide prever y gestionar adecuadamente los imprevistos derivados de conflictos globales.
El técnico insistió en la falta de margen para la recuperación de partidos dentro del «microcosmos» de la competición, a pesar de reconocer la mayor gravedad de los problemas vinculados a las guerras. Scariolo argumentó que una expansión en el número de equipos participantes debería ir acompañada de una reducción en la cantidad de partidos para garantizar una mayor flexibilidad.
Esta temporada, la situación bélica ya ha llevado al Maccabi a jugar fuera de Israel en ocasiones anteriores, y a los equipos españoles a disputar partidos a puerta cerrada contra los conjuntos israelíes. Scariolo calificó esta circunstancia de «claro agravio», destacando el impacto de los aplazamientos y los campos neutros en la regularidad y equidad de la competición.
Aunque Scariolo reiteró la «frivolidad» de discutir sobre baloncesto ante la magnitud de un conflicto bélico, subrayó que un calendario tan ajustado es un problema adicional que dificulta el desarrollo regular de la Euroliga. Mientras tanto, el Real Madrid, cuarto en la clasificación con 18 victorias y 11 derrotas, se prepara para recibir al Virtus de Bolonia, que ocupa la decimocuarta posición con un balance de 13-16.












