La gestión del derecho de paso por los caminos de Pollença es uno de los puntos débiles del pacto progresista integrado por PSOE y Més per Pollença, que en el pleno de este pasado jueves volvieron a evidenciar estrategias totalmente diferenciadas sobre cómo hay que hacer valer desde el punto de vista político la servidumbre de paso, en esta ocasión en torno al histórico camino de Ternelles. Mientras que los ecosoberanistas quieren blindar mediante su inclusión en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) el derecho a acceder al Castell del Rei y a Cala Castell por el camino que pasa por la finca de la família March, los socialistas son más partidarios de negociar con la propiedad mientras esperan la resolución judicial que sigue pendiente.
El PSOE, alineado en esta cuestión con toda la oposición de derechas, al igual que en el debate sobre el camino de Bòquer del último pleno, dejó caer la moción de Més que instaba al Ayuntamiento a iniciar dentro de este año 2026 los trámites para «restablecer la servidumbre de paso» en Ternelles mediante los «cambios pertinentes» en el PGOU.
La portavoz de Més, Joana Aina Campomar, argumentó que el tráfico de personas hasta Cala Castell y el Castell del Rei «era libre hasta finales del siglo XX», aunque la aprobación de las zonas de exclusión en el marco del Plan de Ordenación de Recursos Naturales (PORN) de la Serra de Tramuntana llevó a la sociedad Menani, representante de la família March, a impugnar el PGOU de Pollença, que reconocía la servidumbre de paso, con el argumento de las limitaciones medioambientales contempladas en el PORN.
Una imagen del pleno celebrado el jueves en Pollença. / Youtube
Los tribunales dieron la razón a la propiedad y obligaron al Ayuntamiento a eliminar la servidumbre de paso del PGOU. Posteriormente, el último pacto de progreso del Govern modificó el PORN para abrir la puerta a recuperar el acceso público a Ternelles, una resolución de enero de 2023 que está recurrida por la propiedad de la finca.
El alcalde Martí March (PSOE), explicó que en un principio su grupo quería presentar varias enmiendas a la moción de Més, aunque finalmente decidió retirarlas para «no boicotear» la propuesta de sus socios. El regidor socialista quiso dejar claro que «defiende» el derecho de los ciudadanos a acceder a Ternelles, pero precisó que considera «inoportuna» la presentación «unilateral» de la moción de Més porque, principalmente, el Ayuntamiento está pendiente de una sentencia del TSJB para resolver el recurso presentado por los March en relación al PORN, por lo que el fallo judicial condicionará la actuación municipal. «Si la sentencia estima el recurso, desaparecerá la cobertura legal que permite al Ayuntamiento imponer la servidumbre de paso, por lo que la modificación del PGOU sería inútil», señaló, basándose en un informe de los servicios jurídicos municipales.
Por otra parte, March destacó la negociación que, según admitió, ha asumido él personalmente con la propiedad de Ternelles, para «llegar a un acuerdo que posibilite el acceso a Ternelles con las condiciones que se puedan consensuar», y argumentó que la moción de Més «no solo no avanza hacia el objetivo de acceder a Ternelles, sino que seguramente supondría una nueva judicialización por parte de la propiedad».
Desde la oposición, Bianca Aguilar, de UMP, lamentó que los dos socios «no se hablan ni se entienden» en un tema en el que «es fundamental ir de la mano». David Alonso, del PP, también incidió en que esta «nueva ruptura» del pacto «no afecte a la gobernabilidad» del municipio y se mostró partidario, como el alcalde, de «llegar a un acuerdo» con la propiedad para «no judicializar más el caso». Por su parte, Tomeu Cifre, de Tots-El Pi, afirmó que la moción de Més «no hace ningún favor a la negociación» con Menani y recordó que, incluso si se alcanza un acuerdo con la propiedad, la última palabra será del «órgano ambiental» que gestiona la Serra.

Vista general de Cala Castell, accesible por el camino de Ternelles. / DM
Antes de cerrar el debate, Campomar (Més) lamentó que «todos están de acuerdo en poder acceder a Ternelles pero nadie quiere usar las herramientas que nos da la normativa municipal» y recordó que la judicialización del caso es atribuible a la propiedad, que «no quiere el derecho de paso» a pesar de que «no hay ningún impedimento legal para aprobar la servidumbre de paso por Ternelles». También criticó la postura del PSOE porque «sus propuestas dilatan en el tiempo» la resolución del conflicto y «no cambian nada con respecto a la situación actual». «No nos oponemos a una negociación, siempre que no implique una renuncia a la servidumbre de paso que Pollença ha tenido desde hace décadas y a la cual tiene derecho según la normativa actual y el Código Civil», concluyó.
Por su parte, el alcalde March reiteró que «mientras no haya sentencia judicial, la servidumbre de paso será papel mojado». Finalmente, solo los cuatro ediles de Més apoyaron la moción, mientras que PSOE, Tots-El Pi, PP y UMP votaron en contra. De esta forma, el Ayuntamiento se encomienda a una sentencia judicial favorable a sus intereses mientras negocia con la propiedad de Ternelles las condiciones para acceder a la emblemática finca de la Serra.
Suscríbete para seguir leyendo












