Si has pensado en viajar a Salamanca, probablemente te hayan hablado de la rana, de la Universidad, de la Catedral o del Huerto de Calixto y Melibea. Sin embargo, tanto en la ciudad como en la provincia hay joyas escondidas que merecen ser vistas y que no aparecen en muchas guías de destinos turísticos.
Salamanca / Archivo
El cielo de Salamanca
Ubicado en el Patio de Escuelas, junto a la estatua de Fray Luis, se puede encontrar uno de los tesoros del gótico español: el Cielo de Salamanca. Pintado por Fernando Gallego entre 1440 y 1507, fue encargado para presidir la bóveda de la antigua biblioteca, y parte de su encanto reside en que, con el tiempo, sacaron la obra a mano desde su lugar hasta depositarla en el Patio en el que ahora se encuentra. Aunque merece la pena verlo en persona, se trata de un mural en el que se representa, como su nombre indica, el cielo de Salamanca.

Universidad de Salamanca. / LOZ
El mirador del Parque Botánico
Uno de los miradores obligatorios es el del Parque Botánico. Aunque no es un destino turístico, la población local y, sobre todo, los estudiantes, lo visitan asiduamente. Es n lugar perfecto para merendar con vistas al Tormes o para hacer una pasada en mitad de un paseo por el Casco Antiguo de la ciudad. Si tienes la oportunidad de visitarlo, podrás sacar unas fotografías ideales del río y de sus alrededores.
Los murales del Parque del Oeste
Aunque quizás ningún guía turístico te lleve a visitar el Parque del Oeste, es un lugar que merece la pena ver en persona. Rompe totalmente con las estéticas Barroca y Románica que estamos acostumbrados a ver en la ciudad y nos lleva a una Salamanca más moderna, con pinturas que son obra de gente que ha vivido la ciudad. Las calles de este barrio están llenas de arte callejero que plaga portales, paredes y garajes.

Obra Artística En El Barrio Del Oeste De Salamanca. / EUROPA PRESS
Salamanca es una provincia rica en cultura, paisajes e historias que merece la pena conocer. Si estás pensando en hacer una escapada dentro de Castilla y León, no te puedes perder sus calles.















