En la madrugada de este lunes se registró el que ya es el quinto enjambre sísmico en cadena en los alrededores del Teide, el corazón de Tenerife. En concreto, arrancó alrededor de las 00:00 horas y continuó al menos hasta la mañana, encadenando unas ocho horas seguidas. En este nuevo episodio, de mayor intensidad, se detectaron unos 1.000 eventos, entre terremotos pequeños y pulsos sísmicos repetitivos.
El quinto y último enjambre se localizó en la misma zona que los anteriores, al oeste de Las Cañadas, entre ocho y diez kilómetros de profundidad, más o menos donde se sitúa la base de la Isla. Como explicó el director del Instituto Geográfico Nacional (IGN) en Canarias, Itahiza Domínguez, en declaraciones a Televisión Canaria en la mañana de este lunes, debajo de esa zona se encuentra el manto, la parte en la que durante décadas se suele acumular el magma antes de una erupción. «Eso es lo normal, lo que tenemos constancia en episodios pasados en Tenerife, El Hierro y La Palma», argumentó.
Un investigador del Instituto Geográfico Nacional (IGN) observa la actividad del Teide / Andrés Gutiérrez
El cuarto enjambre se produjo durante el fin de semana, con eventos bastante débiles y con una duración de más de 40 horas. La intensidad del episodio de la madrugada de este lunes, en cambio, ha sido algo superior. Aun así, en la serie registrada estos días se han detectado algunos más fuertes.
Mensaje tranquilizador
Por el momento, la comunidad científica manda un mensaje tranquilizador. Durante estos días, los expertos han reiterado que no hay evidencia de que se vaya a producir una erupción a corto plazo. Eso sí, advierten que deben estar atentos por si existe algún cambio.
Tras la reunión de este lunes con Cabildo y ayuntamientos, el director del IGN en el Archipiélago señaló que la actividad registrada estas semanas no aumenta las posibilidades de una erupción a corto o medio plazo, es decir, en cuestión de semanas o de meses. De hecho, para hablar de una mayor probabilidad, los científicos esperan otras señales, como terremotos sentidos fuertemente, una deformación mucho más rápida y un aumento de las emisiones de gases. Aunque todo esto, añadió, podría suceder «en cuestión de poco tiempo».
Los cinco enjambres de estos días suman entre 6.000 y 7.000 terremotos pequeños, que juntos apenas llegan a la energía de uno de magnitud dos
Pese a que se han detectado cinco enjambres en Tenerife, que juntos suman entre 6.000 y 7.000 terremotos, «no son relevantes» porque son muy pequeños. En total, resaltó, la energía que han liberado todos estos eventos híbridos juntos ni siquiera sería equivalente a la de un terremoto de magnitud 2 o 3 mbLg.
No se sabe cuánto durará
Además, el experto subrayó que hay dos caminos posibles: la actividad puede mantenerse así por mucho tiempo, pero también puede frenar en estos días. «No lo sabemos, podemos volver a la calma en unas semanas o puede haber periodos de más actividad, como el Campi Flegrei en Italia, que lleva 60-70 años con una actividad volcánica por encima del nivel base. No digo que en Tenerife vayan a ser 70 años», argumentó.
Domínguez aseguró que hay unanimidad de las ocho instituciones que conforman el Pevolca -entre las que se encuentran Involcan, IGN y las universidades públicas- sobre las conclusiones de que no hay posibilidad de erupción a corto-medio plazo. «Aunque también es cierto que la probabilidad cero no existe«, reconoció.
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